Entrevista:

"Si adoptáramos ahora medidas drásticas, tendríamos que cerrar cerca de 500 locales"

"Si adoptáramos una decisión drástica a la vista de lo que ha ocurrido en Alcalá 20 tendríamos que cerrar cerca de 500 locales" manifestó ayer Enrique Tierno en una entrevista concedida a EL PAIS, en la que anunció que se intensificarán las normas de seguridad en los locales públicos y su revisión por el Ayuntamiento, y se manifestó partidario de que desaparezcan los que están situados en sótanos.

El alcalde de Madrid, que se desplazó a la discoteca Alcalá 20 cuando acababan de iniciarse los trabajos de rescate, como hace siempre que se produce un accidente de consideración en la capital, sufrió la tragedia en su propio ámbito familiar, al conocer el fallecimiento en el incendio del hijo de una prima suya. "Llega un momento", añade el alcalde, "en que se produce la fatiga de la tragedia, de un destino que nos impulsa a la desgracia continuada".

Pregunta. ¿Cómo explica usted que en octubre inspectores municipales no realizaran la re visión de la discoteca Alcalá 20 por el simple hecho de que nadie les franqueó la puerta?

Respuesta. Cuando los inspectores fueron a Alcalá 20 las puertas estaban cerradas porque el local estuvo cerrado al público por espacio de varios días. Aquellos inspectores no tenían un plazo fijo legal para efectuar esa revisión y podían volver otro día. Es verdad que se ha dejado pasar el tiempo sin realizar esa inspección, pero hay una explicación para ello. Tenemos por costumbre, y en esta ocasión así estaba previsto, el realizar inspecciones de locales públicos de masivo aforo tres o cuatro días antes de la Nochevieja, que es una fecha cumbre para este tipo de establecimientos, en la que suelen producirse grandes aglomeraciones y se hacen excesos. Las inspecciones tienen por objeto evitar que ocurra algo grave. La tragedia se nos ha adelantado.

P. ¿Qué puede hacer el Ayuntamiento de Madrid para evitar siniestros como el de Alcalá 20?

R. Podemos hacer bastantes cosas y yo me he empeñado en ello. En primer lugar, y ello tiene un cierto significado, voy a solicitar a las autoridades responsables que se reduzcan las cifras del número de teléfono de los bomberos y que se pueda conectar con ellos en un santiamén, como con la policía, marcando, por ejemplo, el 094 o el 097. Como medida de más trascendencia, voy a proponer la reforma de las ordenanzas municipales a fin de que, en lo posible, se impida que se utilicen en los locales públicos materiales fácilmente combustibles o sin un tratamiento adecuado, y se consiga, por el contrario, el uso, para moquetas o cortinajes, de fibras poco inflamables. Me preocupa, además, por la información que tengo, el uso de los materiales aislantes que se emplean en las conduccciones eléctricas, porque en caso de incendio no se queman, pero desprenden un humo tóxico. Creo que en ello ha podido radicar parte de la tragedia. En estos puntos nuestras ordenanzas son poco explícitas.

"Lo óptimo sería acabar con locales públicos en sótanos"

P. ¿Cree usted que los locales públicos construidos en sótanos son un peligro para los clientes?

R. Lo óptimo sería que desaparecieran. En este caso, sus propietarios deben aceptar la idea de que irán desapareciendo con el tiempo, porque muchos de ellos funcionan desde hace más de cuatro áfios. Se les han dado unas licencias y los inspectores señalan que la inmensa mayoría de ellos cumplen las ordenanzas. Yo. creo, pese a todo, que aunque se extremen las medidas de seguridad obligatorias, los locales públicos en sótanos tienen peligro. Lo que pasa es que si adoptáramos una decisión drástica a la vista de lo que ha pasado en Alcalá 20 tendríamos que cerrar cerca de 500 locales, y ello es imposible. No podemos provocar la ruina de sus propietarios y dejar en la calle a miles de empleados. Se puede, y a ello me comprometo, extremar el cumplimiento de las ordenanzas, e incluso multiplicar en aquellas las exigencias de seguridad. Lo cierto es que desde que, hace tres años, nos dimos unas nuevas ordenanzas y se nos pueden achacar pocos casos de locales públicos de amplio aforo construidos en sótanos.

P. ¿Tiene el Ayuntamiento de Madrid suficientes inspectores para controlar el cumplimiento de las ordenanzas en los locales públicos?

R. Ciertamente no. Ahora bien, yo me propongo que para dentro de dos o tres meses esté lista ya una brigada de técnicosperitos cualificados en ingeniería, electrónica y otras materias, capaz de recorrer cada mes las discotecas de más de dos años de antigüedad, las muy concurridas y las de trazado complicado, para dectectar anomalías. Una de las cosas que pueden detectar es si determinados propietarios de locales públicos, para evitar que se les introduzca alguien sin pagar, tienen cerradas las salidas de emergencia.

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