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La banda que liberó a un preso en Burgos, acusada también del asesinato de dos delincuentes

Dos presuntos delincuentes habituales fueron asesinados, según fuentes policiales, en un "ajuste de cuentas" por la banda de Rafael Bueno Latorre -el atracador que fue liberado por sus cómplices del hospital Provincial de Burgos el pasado 12 de octubre después de asesinar a dos policías nacionales que le custodiaban-. Los miembros de la banda fueron detenidos por la policía barcelonesa entre el viernes y el sábado de la semana pasada. Los cadáveres de los supuestos delincuentes asesinados, Manuel Andrés Sánchez Manzano y Eduardo Aldama de la Red, tueron desenterrados ayer por la mañana en los términos municipales de Órrius y Sant Fost de Capcentelles; en las cercanías de Barcelona.

Según la versión policial, la banda de Bueno Latorre secuestró a Andrés Sánchez Manzano, alias El Andresín, el pasado 16 de noviembre, y a Eduardo Aldama de la Red, dos días después, y les dieron muerte a tiros, dándoles sepultura a continuación. Para efectuar los secuestros, los asesinos se hicieron pasar por policías.El relato policial indica que el pasado 17 de noviembre compareció en la comisaría de Badalona (en el cinturón de Barcelona) el padre del presunto delincuente habitual Andrés Sánchez Manzano, el cual manifestó que había tenido conocimiento de que el día anterior su hijo había sido detenido por unos supuestos policías, sin tener desde entonces más. noticias, de él. Dos días después presentaba una denuncia similar en la misma comisaría el cuñado del también presunto delincuente habitual Eduardo Aldama de la Red, alias El Guau. La policía comprobó que ningún miembro de los cuerpos de seguridad del Estado había practicado tales detenciones y empezó a, barajar la posibilidad del secuestro.

Testigos presenciales del segundo secuestro indicaron que los presuntos policías habían utilizado un coche Seat, modelo 128, de color blanco. Un coche de estas características fue intervenido a Miguel Pintos Gimeno, de la banda de Rafael Bueno Latorre -el preso fugado del hospital Provincial de Burgos, en una sangrienta acción en la que murieron asesinados los dos policías nacionale que le custodiaban- Sometidos aa innterrogatorio, los detenidos reconocieron ser los autores del secuestro y del posterior asesinato a tiros.

En la madrugada de ayer los detenidos condujeron a los inspéctores del grupo de atracos hasta los parajes en los que se había sepultado a los dos muertos. Manuel Andrés Sánchez, de 31 años, había sido enterrado en la finca Can Argent, próxima al paraje conocido como Sant Bartomeu, en el término municipal de Órrius, cerca de Mataró, en un lugar apartado. El cadáver estaba enterrado a 30 centímetros bajo tierra, y sobre el niÍsmo se había colocado una piedra de 30 kilogramos de peso. A pesar de que tenía el rostro desfigurado y no llevaba documentación alguna, fue reconocido por sus huellas dactilares y por unos tatuajes en las manos. Presentaba un orificio de bala detrás de la oreja derecha y otro en la bocá.

Manuel Andrés Sánchez fue secuestrado el 16 de noviembre por Rafael Bueno Latorre, Jorge Álvarez León y Antonio Villena Vicario, cuando se hallaba en el bar Sótano, de Badalona. Los secuestradores se presentaron portando pelucas y postizos, empuñando pistolas y gritando que eran policías. Le esposaron con unos grilletes le llevaron en coche a la zona de Mius, donde, según la policía, Rafael Bueno le dio muerte con una pistola marca Astra, calibre 38, que le fue ocupada en el momento de ser detenido. Esta pistola pertenecía a uno de los policías nacionales asesinados en el hospital de Burgos cuando Bueno fue liberado por sus cómplices.

Segundo secuestro

En la tarde del 18 de noviembre la banda secuestró a Aldama de la Red, en un bar-granja de Badalona, haciéndose pasar también por policías. En esta ocasión utilizaron dos vehículos. En el primero viajaban Antonio Viñena y Miguel Pintor con un radiotransmisor. En el segundo, Rafael Bueno y Jorge Álvarez, con otro radiotransmisor. En este último vehículo fue trasladado el secuestrado. Mientras era conducido a un paraje cercano a Sant Fost de Capeentelles, los delincuentes. mantuvieron su simulación de que eran policías, comunicándose ambos vehículos mediante los radiotransmisores y simulando un interrogatorio policial. Se supone que Aldama de la Red confesó a los supuestos policías algunas actividades que afectaban a la banda y que le llevaron a la muerte. Los delincuentes que el secuestrado conocía viajaban en el otro automóvil.

Su cadáver fue inhumado ayer en una cantera próxima al restaurante Can Rovira, en el municipio de Sant Fost de Capcentelles, a 30 metros de la carretera comarcal que une Barcelona y La Roca. En este lugar se suicidó el año pasado una vecina de Granollers, que prendió fuego a su vehículo. También son frecuentes en aquellos parajes los desguaces de coches robados.

Venganzas personales

Según la policía, Aldama de la Red fue asesinado de un solo disparo por Antonio Villana Vicario, efectuado con la pistola que le fue intervenida cuando fue detenido en Málaga, Fuentes políciales señalaron ayer que, con independencia de los detalles que aún hay que aclarar, en ambos crímenes el móvil fueron venganzas personales, un ajuste de cuentas. Sánchez Manzano tenía un largo historial delictivo tras de sí, a pesar de que ahora no era buscado por ningún juzgado. La policía no descarta que hubiera participado en alguna acción con Bueno Latorre, a pesar de que no pertenecía a su banda.

Cuando Bueno Latorre y Álvarez León fueron detenidos, el pasado día 25, llevaban sus armas dispuestas y eran portadores de los radiotransmisores, por lo que la policía sospecha que éstos podían dirigirse a cometer otra acción de esta índole. Fuentes policiales no descartan que se encuentren más cadáveres. Antonio Carrafa, jefe, de las brigada regional de la policía judicial, declaró ayer que en un período de un mes y medio, desde que Bueno Latorre fue liberado en Burgos, a esta banda se le atribuyen ocho atracos y cuatro muertes, lo que pone en evidencia su peligrosidad y organización. Por su parte, el juez de Mataró, Rafael Jimeno, quien ordenó ayer el levantamiento del cadáver de Sánchez Manzano, señaló que no se descarta la posibilidad de que la banda esté implicada en diversos atracos ocurridos últimamente en la provincia de Barcelona, como el reciente de Vilassar de Mar, en el que murió un atracador y un guardia jurado resultó gravemente herido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 1983

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