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Cartas al director

Los curas y el terrorismo

Me pregunto muchas veces por qué será que el único grupo social al que los terroristas de ETA no le han tocado ni el pelo de la ropa es el de los curas (entre los que me cuento, aunque indigno).Leo de otros países, en situaciones más o menos revolucionarias o convulsas, que los sacerdotes, si no son los primeros en caer, ciertamente no son los últimos en quedar en pie.

Diríase que los únicos en gozar de un salvoconducto ilimitado y un seguro a todo riesgo en el País Vasco son los curas. Y me pregunto por qué. Si algún terrorólogo, perdón, teólogo vasco tuviera a bien dignarse responderme, se lo agradecería de corazón. Sin atreverme a afirmar queel pecado ya nunca me puede, creo sinceramente delante de Dios que soy capaz de amar a todos los hombres y a todos los vascos (con algunos de los cuales conviví y compartí años felices).

¿Por qué -sigo preguntando-, cuando las inundaciones, algún obispo vasco, según he leído, se apresuró a predicar a sus fieles que no se trataba de un castigo de Dios, cosa que no se le ocurrió decir, que yo sepa, a ningún obispo catalán, valenciano o andaluz en situaciones similares? Si no fue castigo, ¿fue acaso premio? ¿O tenemos a los teólogos vascos metidos a meteorólogos?

Bien es verdad que mis preguntas no acaban en Euskadi. También me pregunto por qué, por ejemplo, en Galicia un cierto sector del clero es francamente franquista y aun golpista. Y por qué en Cataluña es catalanista. Y en Portugal es antiespañolista, y se dedica a predicar que "de España, ni buen viento ni buen casamiento". ¿No estaremos ante distintas manitestaciones del mismo problema psicológico y espiritual?

Es curioso comprobar también que en los anales históricos de diversos y muy variados países figuran como héroes de su independencia algunos curas. /

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