Funeral por los 17 sureoreanos asesinados en Rangún.
Más de un millón de personas asistieron ayer a la ceremonia fúnebre celebrada en la plaza Yoido de Seúl por los 17 funcionarios surcoreanos -cuatro ministros entre ellos- asesinados el domingo en la capital de Birmania. El funeral se convirtió en una gigantesca manifestación contra el régimen comunista de Corea del Norte, al que el Gobierno de Seúl atribuye la autoría del atentado. Washington ha pedido al Gobierno surcóreano prudencia en su reacción contra Pyongyang. La foto recoge el momento en que los féretros van a ser inhumados en el cementerio nacional.
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