_
_
_
_

Policías municipales de Vigo, expedientados por supuestos malos tratos a un conductor

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

El subjefe de la Policía Municipal de Vigo y cuatro agentes han sido expedientados por supuestos malos tratos al conductor de un automóvil que había cometido una infracción por la que fue reclamada la intervención de la grúa. Mientras se concluye el expediente, el alcalde ha decretado la suspensión de empleo y sueldo del oficial y tres de los agentes, y al mismo tiempo ha ordenado que se deje sin efecto el contrato que el ayuntamiento tenía con un coche grúa particular a cuyo conductor, Lino Vidal Lorenzo, se le atribuye la responsabilidad fundamental de las agresiones, por lo que el ayuntamiento interpondrá contra él denuncia ante el juzgado de instrucción.Los incidentes tuvieron lugar en la calle del Marqués de Valladares, en pleno centro de la ciudad, cuando la grúa procedía a retirar un automóvil mal estacionado. El propietario de éste ofreció resistencia, y según testigos presenciales intentó agredir al conductor de la grúa y a los agentes con una barra. Al no conseguir que le devolvieran su coche, se subió al capó del mismo y así fue trasladado hasta la jefatura de la Policía Municipal por la propia grúa, y una vez en el interior de las dependencias policiales, según su denuncia -que fue corroborada por algunas limpiadoras municipales que preseilciaron los hechos-, fue esposado y golpeado por varios agentes.

En los últimos meses se han repetido denuncias por supuestos malos tratos de algunos agentes de la Policía Municipal y del propio conductor de la grúa, sin que hasta el momento se haya llegado al esclarecimiento final de los hechos. El alcalde, Manuel Soto, comunicó personalmente las sanciones provisionales a los miembros de la Policía Municipal, y al anunciarles que mantendrá el respaldo a su autoridad, advirtió que no consentirá malos tratos a los ciudadanos, y que si algún guardia se considera incapaz de cumplir responsablemente con su trabajo sin dejarse dominar por provocaciones, está dispuesto a proporcionarle otro trabajo en el ayuntamiento, pero no podrá permanecer en la Policía Municipal.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_