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Lúpulo: un cultivo explotado en régimen de absoluto y total monopolio

En España hay un cultivo, el lúpulo, que es explotado en régimen de absoluto y total monopolio. Sus concesionarios exclusivos son las fábricas de cerveza, que fijan producciones, ampliaciones y hasta seleccionan a los agricultores que deben cultivarlo. Cara a nuestra integración en la CEE tan singular situación no podrá mantenerse, pero la Sociedad Anónima de Fomento del Lúpulo confía en cambiar la forma para que en el fondo todo siga como hasta hoy.

El pasado domingo día 21 de agosto se celebró en la localidad leonesa de Villanueva del Carrizo la fiesta de los cultivadores del lúpulo, al dar inicio por estas fechas la recolección anual de los frutos de esta planta trepadora que, una vez desecados, se utilizan para aromatizar y dar su típico sabor amargo a la cerveza.En la práctica, tan sólo en la comarca leonesa de Carrizo de la Ribera y Villanueva de Carrizo se asienta la total producción nacional de lúpulo, que se inició en 1946 en la localidad gallega de Betanzos con una producción simbólica de 122 kilos. En aquel año el Gobierno otorgó la concesión monopolística del lúpulo a las fábricas productoras de cerveza, que constituyeron a tal efecto la denominada Sociedad Anónima Española de Fomento del Lúpulo.

El monopolio es absoluto. La sociedad fija dónde se debe cultivar, qué extensiones deben plantarse, qué producciones (teóricas; claro es) deben lograrse para cubrir sus necesidades, adecuándolas a sus producciones de cerveza, y fija, junto con el Fondo de Ordenación y Regulación de Precios y Productos Agrarios (FORPPA) y el Grupo Nacional del Lúpulo, los precios de la campaña.

Asimismo, cuando decide aumentar la producción otorga a dedo quiénes pueden aumentar sus plantaciones. "Pero se suele atender en primer lugar a quienes menos plantas tienen", nos comenta el delegado de la Sociedad de Fomento del Lúpulo en León, Ramón Rodríguez Leturio, para quien "seria un descontrol terrible si el lúpulo fuera un cultivo libre, pues sería muy problemático adecuar la oferta a la demanda".

"Con el sistema de monopolio actual", prosigue Rodríguez Leturio, "se controla todo, de tal forma que ni sobra ni falta. Y eso es lo ideal, pues el mercado está así plenamente equilibrado". En la actualidad no se importa lúpulo, salvo ínfimas partidas de lúpulos especiales.

Cultivo familiar

Este año se espera una cose cha récord del orden de los 2.800.000 kilos de lúpulo seco, que alcanzarán un valor aproximado a los 1.400 millones de pesetas. Los responsables nos hacen ver que el lúpulo es un cultivo,social, que la propiedad es sólo pequeña o mediana: de una hectárea a tres por término medio (en cada hectárea se cultivan unas 2.000 plantas de lúpulo). Hay plantadas en la actualidad 1.800 hectáreas, que dan trabajo a 3.700 familias (así que las cuentas no salen, y la propiedad media es mucho más minifundista de lo que se dice).Por otra parte, se nos pone de relieve que cada hectárea deja aproximadamente al labrador 600.000 pesetas brutas. Pero si dividimos los 1.400.000 millones que se obtendrá de la presente campaña récord por los 3.700 concesionarios vemos que no se reparten ni a 400.000 pesetas brutas por labrador.

El lúpulo se convierte así en una pequeña ayuda para los más, que, claro es, debe completarse con otros ingresos si se desea subsistir.

Entre los labradores, y también -más- entre los responsables del cultivo de lúpulo, existe una creciente preocupación ante el ingreso de España en la CEE, por cuanto, al estar prohibidos los monopolios en la Comunidad, el actual sistema tiene que desaperecer. Y ya hay quienes piensan en... las subvenciones aduciendo que en Europa es un cultivo fuertemente subvencionado. ¿Se subvencionará un pro,ducto que forma parte de la elaboración de una bebida alcohólica que paga impuesto de lujo al ser consumida?.

La Comunidad

El consejero de Agricultura de la Junta de Castilla y León, Jaime González, declaró que de todas formas era "un problema a largo plazo...", y su único temor expreso fue hacia el lúpulo alemán. Alemania produce tinos 30 millones de kilos anuales, que se comercializan a precios muy por debajo de los españoles.Para Rodríguez Leturio, de la SAE de Fomento del Lúpulo, "habrá que llegar a una fórmula que permita de una u otra, manera continuar en la práctica con el actual sistema de control. En otro caso sería una verdadera ruina".

¿Qué fórmula? El delegado leones no quiso pronunciarse por ninguna: "Bueno, eso ya lo estudiarán a nivel oficial las autoridades".

A la hora de la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) todo parecen volverse pulgas al perro flaco, golfa y callejero de nuestra economía, e implícitamente ya se piensa en aplicar algún remedio picaresco al objeto de cambiar de envase para seguir poniendo el mismo producto dentro, o sea, cambiar algo para que todo siga igual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de agosto de 1983

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