Industria centra su trabajo en buscar planes creadores de empleo que compensen la reconversión
El equipo del Ministerio de Industria ya está consagrado más a preparar proyectos creadores de empleo que a la reconversión diseñada en el Libro blanco, cuyo debate es positivo para los objetivos de concertar los planes y minimizar sus costes, según declaró ayer en Santander el subsecretario del departamento, Luis Carlos Croissier. En la jornada del seminario sobre asignación de recursos colectivos en una sociedad democrática, fueron analizadas las deficiencias y posibilidades de las empresas públicas, para las cuales anunció un reajuste de plantillas "en los mismos términos que en las privadas", pero manteniendo el propósito de asegurar el conjunto del empleo a finales de 1986.Entre los planes del Ministerio de Industria, Croissier destacó que en las próximas semanas las recientes medidas de apoyo a pequeñas y medianas empresas serán acompañadas por la apertura de oficinas y servicios de asesoramientos en las comunidades autónomas. También serán ultimados los planes electrónico y energético, este último con objetivos de generar empleo a través del ahorro, el desarrollo de fuentes alternativas y la reordenación de instituciones y tecnologías.
Otros proyectos enumerados fueron aumentar el girado de nacionalización o autoabastecimiento en las producciones de armamento, con "esfuerzo importante en la industria aeronáutica"; el fomento de sociedades de capital-riesgo; el desarrollo corporativo mediante empresas del Instituto Nacional de Industria (INI); y la promoción de la moda y el diseño textil, para la que en septiembre se espera publicar un Libro rosa.
Después de apuntar que en torno a los planes energéticos y electrónicos se han realizado estimaciones de generación de empleo, el subsecretario no quiso cuantificar .los puestos de trabajo que se podrían crear con todos los proyectos en curso. Dijo que tendrán grandes efectos indirectos, y que lo pretendido por la política industrial es asegurar niveles de competitividad internacionales. "En la medida que se consigan, se creará más empleo".
Según Croissier, "en la búsqueda de estructuras competitivas nos jugamos la prosperidad a largo plazo". Por ello, el Gobierno desea reasignar y desmovilizar recursos humanos, financieros y presupuestarios, pero con orden y coherencia entre el plan global y los sectoriales, minimizando costes, y sin que se resientan las industrias viables a largo plazo. Selectividad, "exigencia de sacrificios importantes a los más directamente implicados (empresas, financiadores y mano de obra)", y control permanente de los fondos públicos, serán los principales criterios aplicables a la reconversión.
Con el fin de minimizar el problema del empleo, "que es el más grave" y sigue cuantificado en 46.000 puestos directos sobrantes, los mecanismos previstos son, en síntesis menor recurso a las jubilaciones anticipadas, fondos de empleo para facilitar la recolocación y alargar los subsidios (podrán llegar a los 30 meses en caso de baja indemnización), promoción de zonas de "urgente reindustrialización", y búsqueda de proyectos alternativos, como los que promoverán el INI y la iniciativa privada, mediante incentivos, en Sagunto (Valencia). Otro cargo del Ministerio de Industria, Oscar Fanjul, secretario general técnico y presidente de la Comisión Pro-empleo en Sagunto, reiteró que la movilidad del trabajo y del capital "es condición indispensable" para afrontar el desafio nacional de la reconversión, después de haber analizado las causas qué han hecho imperiosa esta necesidad.
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