Trabajo, no palabras
Continuamente estamos leyendo grandes artículos sobre economía, inflación y paro obrero por ilustres profesores en el campo de la economía, que cuanto más se leen menos se comprenden (o por lo menos eso me ocurre a mí).Tanto hoy como ayer el pan, la carne, el pescado y el resto de los alimentos, y cuantos utensilios necesitamos para vivir el género humano, se consiguen con el esfuerzo y sudor de la frente de los trabajadores.
Lo que no llegamos a comprender la mayoríwde españoles es que para sanear la economía, que sólo se consigue con el trabajo -que es la única fuente de riqueza qué la crea-, se quiera conseguir llevando cada día más españoles al paro, sin importar a nadie el hambre de sus hijos, aunque cobren las limosnas del paro a cambio de nada, para salvaguardar los privilegios de unos pocos.
¿Ese chorro de millones que se dedica al paro no pudiera cariafizarse por otros conductos, dedicándose a la instalación de nuevas industrias y la educación profesional de nuevos conocimientos para ser más eficientes en nuestro trabajo, y al mismo tiempo generar nuevos puestos - de trabajo en las nuevas instalaciones, tanto en el período de su creación como en los fijos, con el fin al que van destinados?
El progreso de un pueblo sólo se consigue cdh el trabajo honrado de sus ciudadanos, dirigido con la puesta en marcha de una justa y sabia organización; nunca se consigue con papel mojado. Sobran las palabras. /
Burgos.


























































