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La Audiencia Nacional considera que hubo delitos de homicidio, lesiones y desórdenes en el asalto al bar San Bao

La Audiencia Nacional ha calificado de homicidio consumado, dos delitos de lesiones y desórdenes públicos los sucesos ocurridos el 6 de mayo de 1980, que culminaron en el asalto al bar San Bao, y ha condenado al principal procesado, Juan Domingo Martínez Lorenzo, a 10 años y un día de prisión.

La sentencia condena también a Jesús Alfredo Fernández de Landa, por el delito de homicidio, a la pena de cuatro años y dos meses de prisión, y a tres meses por tenencia ilícita de armas, ambos delitos con la atenuante de ser menor de 18 años en el momento de producirse los hechos.Miguel Ángel Hurtado López y Jesús Minteguiaga Ambrona han sido condenados a cuatro años y dos meses de prisión cada uno por un delito de desórdenes públicos. Jesús Alcalá Neches, por el mismo delito, ha sido condenado a un año y seis meses, y Francisco Javier Barranco López de Saa, a seis meses de arresto, también por el mismo delito, pero con la atenuante de minoría de edad.

Los procesados Gregorio García Calvo, Luis Antonio Navarrete Sosa, Juan Carlos Ruiz Aguado y Juan Antonio Madrazo Herrero han sido absueltos de todos los delitos de los que estaban acusados.

Juan Domingo Martínez y Fernández de Landa deberán indemnizar a los padres de Juan Carlos García con diez millones de pesetas y a los heridos Vicente Seoane, Ramón Carlos Bonal y Arturo Timón con 250.000 pesetas, 500.000 y 75.000 pesetas, respectivamente.

Contra los cuatro principales procesados se decretó orden de prisión, pero únicamente pudo ser detenido Minteguiaga. Los tres restantes permanecen huidos.

Los hechos probados

La sentencia declara probado que varios militantes de Falange Española acudieron a borrar unas pintadas en la Cruz de los Caídos.

Una vez allí, un miembro del partido al que llamaban camarada Álvaro y que no ha sido procesado dijo que los autores de la pintada habían ido por la calle Arturo Soria, que parte del monumento. Un grupo de activistas que habían acudido con armas fueron rápidamente en la dirección indicada, y cuando llegaron al bar san Bao, el camarada Álvaro dijo: "Ahí están los rojos".

En ese momento, Martínez Lorenzo y Fernández Landa atacaron a los que se encontraban en el interior del bar. En el exterior, según la sentencia, "otros asaltantes disparaban sus armas de fuego contra los aterrorizados ocupantes del bar San Bao." Esos disparos alcanzaron en la espalda a Juan Carlos García Pérez, quien, falleció casi de inmediato, y lesionaron a Vicente Seoane y Ramón Carlos Bonal.

La sentencía señala que Martínez Lorenzo y Fernández de Landa sabían que sus compañeros lIevaban armas de fuego y aceptaban que se hiciera uso de ellas contra sus enemilos políticos, y que, a su vez, los que dispararon las armas contaban con el apoyo de los procesados.

Hurtado, Minteguiaga, Alcalá y Barranco entraron también en el bar San Bao, aunque do consta que su presencia hubiera sido aprovechada por los que entraron armados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de julio de 1983