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Probable destitución de un miembro del TEPOL

La Dirección de la Policía estudia la posible destitución en breve del inspector Gonzalo Martín, adscrito actualmente al organismo encargado de controlar las intervenciones telefónicas de la Policía y la Guardia Civil (TEPOL), por considerarlo posible fuente de filtraciones sobre las mismas, dada su vinculación con personajes de la extrema derecha, según ha podido saber este diario. EL PAIS no consiguió ayer establecer contacto con dicho funcionario.Gonzalo Martín fue expedientado en agosto de 1978 a raíz de la publicación por un colectivo policial del que formaba parte -Asociación Profesional del Cuerpo General de Policía-, de un escrito. en el que se repetía hasta cuatro veces estamos dolorosamente hartos, cuya redacción es atribuida al mismo. Dicho documento criticaba las condenas, públicas de los partidos y centrales sindicaleá sobre los asesinatos de agentes; que las fuerzas políticas hicieran "objeto de sus pactos" a los Cuerpos de Seguridad; la adopción de medidas de gracia por parte del Gobierno y "la alarmante desprotección que padece la sociedad", cuya defensa se argüía que no era posible "cuando la debilidad de los poderes públicos y el desprecio de la ley alcanzan las cotas actuales en España".

Gonzalo Martín es considerado en medios policiales un hombre muy vinculado a diversos personajes de la extrema derecha, entre ellos Angel López Montero, abogado del golpista Tejero y promotor del partido Solidaridad Española, así como a diveros guardias civiles, particularmente al capitán Abad Gutiérrez, participantes en el frustrado golpe de Estado del 23 febrero de 1981.

Durante cerca de dos años Gonzalo Martín ha tenido conocimiento de cuantas intervenciones telefónicas policiales eran controladas desde dicho organismo. En enero de 1982 fue filtrado a la luz pública una orden firmada por el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laína, en la que se solicitaba autorización judicial para intervenir los teléfonos de la Academia de Caballería de Valladolid, donde se investigaban supuestas actividades involucionistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de julio de 1983