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El Comité Ejecutivo de la OLP trata de resolver en Túnez la crisis palestina

Tras una serie de reuniones informales, celebradas el miércoles, 12 de los 14 miembros que integran el comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) iniciaron ayer en Túnez un encuentro destinado a examinar la situación creada por el enfrentamiento a Yasir Arafat de un grupo de fedayin estacionados en el sur del Líbano y las consecuencias de la crisis sirio-palestina.El objetivo de la reunión es preservar la cohesión, bastante malparada ahora, de la OLP y demostrar que ésta no sólo existe, sino que es capaz de aglutinar las diversas tendencias que la forman. El comité ejecutivo está integrado por tres miembros del movimiento Al Fatah -donde ha surgido la disidencia contra Arafat-, seis independientes, dos del Frente Popular para la Liberación de Palestina, dirigido por Georges Habache, y uno por cada una de las otras tres tendencias que integran la organización. En la reunión no participan los dos representantes de los grupos que se oponen a la dirección de Arafat, el prolibio Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General, de Ahmed Jibril, y el prosirio Saika

Las reuniones preliminares parecen haberse desarrollado dentro de un clima de comprensión mutua, según las informaciones recibidas por la agencia de prensa tunecina Tap, que asegura que los participantes estarían determinados a preservar la independencia de las decisiones palestinas, clara alusión a la necesidad de mantener el liderazgo de Arafat.

El deseo de normalizar relaciones con el presidente sirio, Hafed el Asad, ha sido reafirmado en Túnez por Arafat, mientras en La Habana, donde se encontraba en visita oficial, el número dos de la OLP, Abu Iyad, preconizaba la constitución de un frente unido entre Siria, la OLP y las fuerzas del movimiento progresista libanés.

Medios diplomáticos árabes de la capital tunecina descartan que la reunión del comité ejecutivo de la OLP no se salde por una confirmación del liderazgo de Arafat y un llamamiento a Damasco para que deje de apoyar a los fedayin disidentes estacionados en el valle de la Bekaa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 1983