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Thatcher aprovecha la popularidad conseguida tras la guerra de las Malvinas y adelanta Las elecciones al 9 de junio

La primera ministra británica, Margaret Thatcher, convocó ayer elecciones generales anticipadas para el próximo 9 de junio, casi once meses antes de que finalice su mandato. Con este anuncio acaban las especulaciones que han conmovido la vida política del Reino Unido en las últimas tres semanas y se abre oficialmente la campaña electoral, que se había iniciado de forma solapada hace quince días.

Thatcher tomó la decisión tras mantener el pasado domingo una reunión de ocho horas de duración con sus principales consejeros, entre ellos varios ministros del Gabinete. Prácticamente todas las figuras de peso en el Partido Conservador le aconsejaron una convocatoria rápida. La única duda consistía en el día exacto.Tradicionalmente, las elecciones se celebran en el Reino Unido en jueves, por lo que la elección quedaba prácticamente reducida al día 9 o al 23. La primera ministra convocó ayer una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para anunciar su decisión y explicar los motivos. Previamente, la primera ministra había acudido al Palacio de Buckingham para comunicar a la Reina su decisión y solicitar su firma en el decreto de disolución del Parlamento. "La Reina", afirma el comunicado oficial, "aceptó complacida". La Cámara de los Comunes será disuelta el próximo viernes.

La decisión de Margaret Thatcher no ha sorprendido a la oposición, que desde hace varios días había cancelado compromisos y tocado a rebato en sus filas. Esto no impide que el líder del Partido Laborista, Michael Foot, se haya apresurado a recordar que es la primera vez, en la historia reciente del Reino Unido, que un primer ministro convoca elecciones con tanta anticipación. "Margaret Thatcher", afirmó Foot, "no tiene ninguna confianza en su programa económico y sabe que, si espera unos meses más, los electores podrán comprobar que todas sus promesas de reactivación económica son fálsas".

Aunque ha repetido hasta la saciedad que sólo tendría en cuenta el interés nacional y que no se dejaría presionar por nadie, incluidos los propios diputados conservadores, acérrimos partidarios de no esperar ni un día más, la fecha elegida por Thatcher es, sin duda, la que más conviene a su partido. No existe contradicción, afirma un comentarista, porque la dama de hierro está convencida de que el interés nacional reside en la victoria del Partido Conservador durante tres mandatos consecutivos a fin de que pueda llevar a cabo, completamente, su programa. Si gana las próximas elecciones, lo que parece muy probable, ya tendrá recorrido la mitad del camino.

Los tres factores que parecen haber pesado en la decisión de la primera ministra son el descenso del índice de inflación, que se encuentra actualmente en su nivel más bajo desde hace 15 años (4,6%), el factor Malvinas y el hecho de que en junio, por motivos circunstanciales, el índice de desempleo experimentará una pequeña disminución.

Esperar hasta octubre, como pretendían algunos observadores, hubiera sido contraproducente porque los expertos estiman que la inflación puede volver a subir, relativamente, en otoño próximo y porque las recientes elecciones locales han demostrado que elfactor Malvinas está dando ya sus últimos coletazos. La extraordinaria popularidad alcanzada por Thatcher con motivo de su victoria militar sobre Argentina puede dar todavía frutos, pero serán cada vez menores según pasan las semanas.

Una vez decidida a adelantar las elecciones a junio, la fecha más adecuada para Margaret Thatcher es el jueves día 9 porque supone acortar la campaña y robar tiempo al Partido Laborista, que no tiene así oportunidad, casi, ni para recibir los 450 inillones de pesetas que le han prometido los sindicatos. La alianza entre el Partido Socialdemócrata y el Partido Liberal que nació hace sólo dos años, tampoco tendrá tiempo para recuperar el resuello, tras los comicios locales.

Los últimos sondeos indícan que Thatcher puede obtener en junio una mayoría de 7 puntos, que se traduciría en 71 escaños más que los laboristas y en 43 más que los laboristas, socialdemócratas y liberales juntos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de mayo de 1983

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