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Reportaje:Filatelia

Sellos de la imprenta Fournier para el mundo

La imprenta Fournier, de Vitoria, inició la fabricación de sellos durante la guerra civil por requerimiento del Gobierno de Burgos. Ahora recibe encargos del extranjero, especialmente de los países árabes y latinoamericanos

¿Colecciona sellos de Andorra, Argelia, Islas Cook, Naciones Unidas, España ... ? Pues seguro que su pequeño tesoro contiene algunas emisiones fabricadas por una empresa española situada en Vitoria que comenzó sus trabajos en 1868 con el nombre de Heraclio Fournier, SA, Fabricantes de Naipes de España. Pero también salen de sus talleres, además de sellos, libros, revistas, láminas de arte, naipes desde luego, y todo lo propio de una imprenta de artes gráficas.Sellos encargados durante la guerra civil

Inició esta firma la fabricación de sellos de correos, durante la guerra civil española, por encargo del Gobierno de Burgos, ya que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) había quedado en zona republicana. Luego llegaron encargos de ayuntamientos y diputaciones de varios puntos de España, y en los años sesenta empezaron a recibir pedidos de países extranjeros. Su balance del año 1982 arroja más de cincuenta emisiones diferentes, entre ellas la de protección de la naturaleza, para Naciones Unidas; el 21º aniversario de la princesa Diana, y el nacimiento del príncipe de Gales, para el Pacífico Sur (Polinesia): Islas Cook, Aitutaki, Penrhyn y Niue. Series para Marruecos, Tunicia, Venezuela y otros países.

Los proyectos para el futuro -según me explican los responsables de la fábrica- son ampliar al máximo su mercado, en especial con países africanos y Estados árabes, y estar al día en los últimos procesos de modernización que se implanten en los sistemas de impresión.

Nuevo sistema

Hace tres años, H. F. adquirió un nuevo sistema de impresión de patente japonesa, denominado huecograbado FH, que permite realizar pruebas de impresión en offset, positivos en offset y grabados en huecograbado, cuyo coste es bastante reducido, con la ventaja de que la falsificación, tan preocupante para todos, es materialmente imposible.

En los años de la II República se sobrecargaron algunas emisiones anteriores y, además de la FNMT, se contó con imprentas extranjeras (cosa que no era nueva), como la Witerlow Sons, de Londres, y algunas catalanas, entre e ellas, Rieusset, que imprimió el sello dedicado a la defensa de Madrid y el del 40º aniversario de la Constitución de Estados Unidos. El homenaje a los obreros de Sagunto lo realizó Oliva de Vilanova, de Barcelona.

Así iban saliendo las emisiones republicanas, mientras que en zona nacional se imprimía el escudo de España en A. Anel, de Granada. Portabella, de Zaragoza, se ocupó de la serie de la Junta de Defensa Nacional. Luego llegó la hija de B. Fournier, en Burgos. Después, la Fábrica de Fournier, en Vitoria, imprimió su primera serie el 15 de julio de 1937, con motivo del Año Jubilar Compostoleno, de la que se emitió una edición limitada de 25.000 hojas-recuerdo, numeradas, para la Exposición Mundial de Filatelia España-75.

Por fin, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre asumió en su totalidad la responsabilidad de las emisiones de sellos españoles.

El asunto era simplemente contarles que hay una empresa de artes gráficas que también tiene algo que ver con los sellos, y saber de dónde sale ese trocito de papel engomado que tanto cuidamos, mimamos, contemplamos y conservamos y que tiene su poquito de interés: la veterana fábrica de los Fournier, con base en la ciudad de Vitoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de abril de 1983