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El CDS mantiene el bloqueo en Castilla-León mientras negocia a nivel nacional

La elección de presidente del Consejo General de Castilla y León volvió a quedar bloqueada en la madrugada de ayer al producirse un nuevo empate entre los candidatos socialista y de AP-UCD, por la abstención del CDS. El grupo de Suárez, que tiene la llave de la elección, con sólo dos votos frente a 41 del PSOE y otros tantos de la coalición AP-UCD, intenta negociar paralelamente con los socialistas contrapartidas a nivel nacional, entre ellas un trato favorable en televisión y facilidades financieras para la próxima campaña.La asamblea castellano-leonesa tuvo que suspenderse por cuarta vez consecutiva a la una de la madrugada, después de cinco horas de debate, sin otro resultado que el compromiso de los suaristas de presentar hoy una decisión definitiva en la junta de portavoces sobre el sentido de su voto. El CDS afirma que seguirá absteniéndose en las elecciones con el fin de forzar un "Gobierno regional de concentración".

Esta propuesta fue rechazada inmediatamente por socialistas y aliancistas, que coincidieron en calificarla como "una maniobra dilatoria del CDS, inviable, además, en la práctica". Altos cargos de la ejecutiva regional socialista, entre ellos el secretario general y candidato a la Presidencia del Consejo, Demetrio Madrid, afirmaron haber ofrecido desde el principio al CDS la oportunidad de entrar en los órganos de gobierno autonómicos con una consejería (ministerio) y la vicepresidencia de las Cortes.

Las mismas fuentes aseguraron que los suaristas tenían órdenes de su partido de bloquear la elección mientras Rodríguez Sahagún intenta negociar en Madrid contrapartidas de carácter nacional: "La tele y la tela", según uno de los representantes socialistas. El propio Demeterio Madrid declaró luego en una conferencia de Prensa que el CDS había pedido "hablar para llegar a unos acuerdos nacionales".

Aunque ayer se desconocía el alcance y resultados de estas negociaciones, los portavoces regionales del PSOE se mostraban confiados en lograr el apoyo de los suaristas, cuyo proyecto político es incompatible con cualquier acercamiento a AP. Se daba también como seguro que el partido de Fraga había hecho sus propias ofertas al CDS, aunque no de forma pública, sin resultados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de marzo de 1983