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Flotats abandona la plantilla de la Comédie-Française

El actor catalán, Josep Maria Flotats, considerado en este país como una de las primeras figuras de la escena contemporánea, ha decidido abandonar la Comédie-Française, el más prestigioso teatro francés, al rechazar ser socio de este último. El hecho es prácticamente único en los anales de la tricentenaria Casa de Molière, meta culminante, nacional e internacional, de las gentes de teatro. Flotats declaró anoche que su decisión se funda, esencialmente, "en que soy un hombre y un actor libre, y quiero ejercer esa libertad".

Flotats, que actualmente interpreta dos obras en la Comédie (Intermezzo y La segunda sorpresa del amor), fue contratado como pensionista del prestigioso teatro en enero de 198 1. Como es norma en esta institución nacional, pasada una primera etapa, que viene a ser de prueba, -los pensionistas acceden a la categoría de socios por decreto gubernamental. El nombramiento de Flotats como socio apareció recientemente en él Boletín Oficial del Estado y, acto seguido, la dirección de la Comédie le propuso al actor la firma de un contrato por diez años.En este momento es cuando Flotats ha dicho "no" ante la sorpresa general de una profesión que mira a la Comédie como a un templo de sueños y, también, de realidades, porque el galardón de socio es algo así como un seguro de vida y de prestigio profesional. ¿Qué razones han empujado a Flotats a dar ese paso que él valora, simplemente, como "el inicio de una nueva etapa"?

En la carta en la que comunicó su decisión al ministro de Cultura, Jack Lang, el actor catalán expuso: "No puedo aceptar el honor de ser socio porque ello es incompatíble como mi sentido de la independencia y de la libertad". Según sus manifestaciones, no ha tenido problema alguno con sus compañeros, ni le ha influido el nombramiento del nuevo administrador designado por el Gobierno socialista.

De todas maneras, Flotats matiza: "Hasta ahora puede decirse que la Comédie y yo hemos vivido un noviazgo oficial. Pero al llegar al altar he dicho "no", lo que no prueba, naturalmente, que no existiera exceso de pasión amorosa". Flotats entiende que un actor, a partir de un cierto momento, debe autovalorarse, "y yo creo que se me usaba demasiado. He venido interpretando cuatro grandes papeles por temporada, y eso es bonito, pero puede acabar con el mejor actor. Por otra parte, diez años de contrato es un tiempo demasiado largo cuando no se sabe lo que me pueden ofrecer durante este período. Estoy contento, la Comédie es una gran compañía, he vivido tres temporadas interesantes, he interpretado papeles envidiables, pero no quiero que los demás decidan por mí y, en definitiva, lo que más me importa es mi independencia. Lo que se me ofrecía era la firma de un cheque en blanco. Y que conste que no dejo la Comédie por otros proyectos concretos inmediatos, mejores o peores".

¿Y en lo sucesivo?. "Seguiré en París, desde luego, pero de manera menos fija. Ha llegado el momento en que pienso en la dirección teatral, y también quiero hacer cine como actor. Pienso en España, pero no sé lo que podría hacer. Hasta la fecha me han ofrecido muchas cosas, pero, precisamente, la Comédie me ataba. Ya veremos. Lo único que puedo decir, en este instante, es que estoy encantado de la vida".

Flotats continuará actuando hasta el próximo mes de julio. Los días 22 y 23 del próximo mes de abril, en el Liceo de Barcelona, interpretará por última vez el papel protagonista de Don Juan con la compañía de La Casa de Molière. "Me produce gran satisfacción que la despedida de Don Juan sea en Barcelona", dijo Flotats anoche.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de marzo de 1983