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Ultima fase de la disolución de UCD

La crisis de UCD culmina con la decisión de disolverse como partido político

El Consejo Político de Unión de Centro Democrático (UCD) acordó ayer, tras cinco horas de tensa reunión, que venía precedida de otra del comité ejecutivo, iniciar los trámites necesarios para pagar las deudas que puedan y disolver a formación que se mantuvo en el poder desde junio de 1977 hasta el pasado 28 de octubre. Así culmina un largo proceso de enfrentamientos y querellas internas que ha conducido a los centristas desde la cúspide de la actividad política hasta un final caótico. Incluso ahora coexisten en UCD posturas divergentes entre democristianos y azules sobre los pasos a seguir tras la celebración de las elecciones municipales y sobre la forma de liquidar el partido.La dimisión de Landelino Lavilla y de Juan Antonio Ortega como presidente y secretario general de UCD respectivamente, consecuencia del enfrentamiento con los azules producido el día anterior en la reunión del grupo parlamentario, desencadenó la renuncia de toda la ejecutiva nacional -integrada casi en su totalidad por democristianos- y la creación de una comisión gestora formada por Iñigo Cavero, Fernando Alvarez de Miranda, José Miguel Bravo de Laguna, Vicente Alvarez Pedreira, Eulogio Gómez Franqueira y José Antonio Escartín, cuya función es, exclusivamente, pagar en lo posible las enormes deudas acumuladas por el partido y convocar un próximo congreso extraordinario para disolver jurídicamente UCD.

Al término de la reunión, un Landelino Lavilla agotado y nervioso por los días de tensión pasados recibió a la Prensa durante unos minutos, pero tuvo que retirarse rápidamente a descansar en un estado de patente excitación.

El comunicado difundido al finalizar el consejo político recuerda, en primer lugar, el papel protagonista de UCD durante la transición y la pérdida de la "confianza necesaria para seguir desempeñando este protagonismo que hasta el 28 de octubre le había correspondido. Desde esta actitud, y con la convicción de que seguia siendo necesario mantener un proyecto político susceptible de moderar los radicalismos y capaz de reducir las tensiones 37 enfrentamientos, UCD ha intentado, a lo largo de estos meses, mantener su presencia activa en la vida política española". A esta clara referencia a la falta de ánimo negociador demostrada por Alianza Popular se sumaría posteriormente la crítica de Jesús Sancho Rof a la actitud de los aliancistas por haberles sometido, en su opinión, a una tenaza. Las disputas internas se manifestaron una vez más con el rechazo por los azules del acuerdo tomado en la última ejecutiva de iniciar una convergencia con el Partido Demócrata Popular de Oscar Alzaga, coaligado con Alianza Popular.

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Calvo Sotelo, ausente

El pago de las deudas pendientes, principal problema para la liquidación de Union de Centro Democrático

El hasta ayer presidente de UCD, Landelino Lavilla, compareció brevemente ante los informadores con el ánimo totalmente abatido, y con tal sensación de derrota y cansancio que no podía controlar un cierto temblor en las manos. "Yo me he entregado con vigor, con entusiasmo, con toda la capacidad de que dispongo", dijo, para servir mejor a UCD, en una época en la que las dificultades eran enormes, pero se ha llegado a unos planteamientos políticos que me hacen ver que es el momento oportuno para retirarme de la vida política".Landelino Lavilla señaló que él siempre había intentado cumplir con su deber y servir lo mejor posible a la democracia española, en todos los cargos, políticos o institucionales, que ha ocupado. Lavilla había solicitado, días atrás, su reingreso como letrado del Consejo de Estado, y dijo "no tener decidido" si también abandonará su escaño de diputado, que, en este supuesto, pasaría a Leopoldo Calvo Sotelo; pero el ex presidente del Gobierno y de la UCD volvió ayer, de nuevo, la espalda a su partido, no asistiendo a la reunión del Consejo Político. Tampoco lo hizo el ex secretario general Rafael Arias-Salgado, varias veces ministro bajo gobiernos centristas.

Poco después, Iñigo Cavero no reprimiría en la Conferencia de Prensa sus críticas amargas a los tránsfugas y a los que se han desentendido de UCD: "Ha habido muchos en este partido que cuando podían obtener cargos bien que han estado, y después, en la adversidad, se han marchado de manera oportunista a otros partidos o simplemente se han desentendido, negándose a contribuir económicamente o en cualquier otra forma".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 1983

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