El Gobierno reduce las vacaciones de Navidad de los funccionarios al 24 y 31 de diciembre y a otro día opcional

El secretario de Estado para la Administración Pública, Francisco Ramos, remitió ayer tarde a todos los subsecretarios de los ministerios una circular por la que se suprimen las vacaciones de Navidad que tradicionalmente venían disfrutando los fancionarios, para quienes serán festivos los días 24 y 31 de diciembre. Los subsecretarios han sido autorizados a permitir que los funcionarios, "por razones de viaje", puedan faltar a su trabajo, de forma opcional, los lunes días 27 de diciembre o 3 de enero.

En la circular se señala que los días 24 y 31 de diciembre permanecerán abiertas las oficinas de registro general y de información de todos los ministerios, "para que aquellos ciudadanos que lo deseen puedan presentar documentos y obtener información". Para predicar con el ejemplo, la comisión de subsecretarios y el Consejo de Ministros se reunirán los días 28 y 29 de diciembre, respectivamente.Los rumores y las informaciones verbales proporcionadas por los jefes de personal sobre la supresión de las vacaciones navideñas habían provocado en los últimos días un considerable revuelo en organismos públicos y ministerios. Las informaciones no oficiales que habían circulado se confirmaron ayer por la tarde: las vacaciones reales se reducen a tres días laborables a los que este año se sumarán circunstancialmente, por calendario, los fines de semana que coinciden con Navidad y Año Nuevo.

Hasta el año pasado los funcionarios tradicionalmente habían trabajado los días 24 y 31 hasta mediodía y disfrutaban dos turnos opcionales de vacaciones que comprendían desde el 25 hasta el 30 de diciembre y desde el 31 de este més al 6 de enero, ambos inclusives. Estas vacaciones navideñas no estaban reguladas por disposición alguna, pero constituían un hábito tradicional respetado a lo largo de los años. En las Navidades de 1981 se produjo un primer recorte de estas vacaciones. Una circular las rebajó a cuatro días laborables.

Las fuentes de las centrales sindicales UGT y CC OO consultadas por este periódico afirmaron ayer que habían tenido conocimiento de la supresión de las vacaciones navideñas por boca de los jefes de personal de los ministerios y tras una comunicación telefónica con la presidencia de Gobierno. Las mismas fuentes manifestaron su descontento por el hecho de que el Gobierno no haya, cuando menos, consultado a los representantes sindicales del funcionariado sobre este tema.

Según ha podido saber EL PAIS, el ministro de la Presidencia, Javier Moscoso recibirá a partir del lunes a representantes de los colectivos de funcionarios integrados en los sindicatos UGT, CC OO y CESIF (Confederación Española de Sindicatos Independientes de Funcionarios), el más numeroso, para explicarles la medida y, fundamentalmente, intercambiar puntos de vista sobre eventuales cambios en la regulación de los horarios de trabajo de los funcionarios. Aunque no existe ninguna circular oficial al respecto, los jefes de personal de las distintos organismos públicos ya han adelantado a los funcionarios que deberán cumplir de forma rigurosa el horario laboral de 8 de la mañana a 3 de la tarde -35 horas semanales- más un sabado de cada tres. Esta norma resulta «comprensible y aceptable" para los portavoces del sector de administración pública de UGT y CCOO. Enrique Ortega, secretario de información de la federación de la administración pública de CCOO, mostraba ayer su malestar por el hecho de que el Gobierno se haya adelantado a regular vacaciones y jornadas laborales sin consultar con los sindicatos.

El propósito del Gobierno de abrir las ventanillas por la tarde podría acaso aconsejar una nueva regulación de los horarios de los funcionarios. Ello, según decreto de 30 de mayo de 1977, debe de hacerse por decisión de Consejo de Ministros. Los portavoces de UGT y CC OO consideran que el personal necesario para abrir las ventanillas por la tarde -que puede suponer entre el 3 y 4%- podría reclutarse entre funcionarios voluntarios o aquellos que tienen dedicación plena (que son el 10% y tienen fijado un horario de tres horas entre las 5 y 8 de la tarde). Otra posibilidad sería el establecimiento de pluses a quienes observan una jornada normal.

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