Aburrimiento y sopor en AIbacete
El público, que hasta ahora había llenado la plaza todos los días, debió intuir algo de lo que iba a suceder, y sólo aparecieron por el coso la mitad de los habituales en una tarde que era la primera en que se vestía de luces el paisano Antonio Lojas, a pesar de lo cual estuvo mucho más puesto y digno que los placeados compañeros.José Luis Galloso empezó con ganas en el segundo, pero el animal bastante marrajo, se creció al dudarle repetidas veces el andaluz y allí se acabó la faena. En el quinto dio un par de doblones iniciales que presagiaban algo distinto a lo que después vino: muchas prisas por quitarselo de encima. José Luis Palomar comenzó ya mal con el capote y banderillas en el tercero, continuando con la franela ratonero y sin clase. En el último salió al tercer tercio con la montera puesta. Pronto tuvimos la explicación: con ella se libraba de los botes y objetos que le lanzaron desde los tendidos tras no querer ni ver al toro para nada.
Albacete, séptima de feria
Media entrada.Tres toros del marqués de AIbacerrada y tres de Ortega Sánchez, terciados, de juego desigual. Sustituyeron a los anunciados del conde de la Corte. Antonio Lojas: pinchazo, estocada y descabello (vuelta al ruedo). Dos pinchazos y estocada (división de opiniones). José Luis Galloso: media y bajonazo (pitos). Pinchazo, estocada y tres descabellos (pitos). José Luis Palomar: media y siete descabellos (silencio) Pinchazo, estocada y descabello (pitos).


























































