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Calvo Sotelo disuelve el Parlamento y convoca elecciones generales para el 28 de octubre

El presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, decidió ayer, previa deliberación del Consejo de Ministros, someter a la firma del Rey el decreto de disolución anticipada de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales para el jueves 28 de octubre, seis días después de que finalice la visita a España del Papa, cuyo programa se mantiene, según afirmaban ayer fuentes vaticanas y de la jerarquía eclesiástica española. Calvo Sotelo se dirigió anoche a la Nación, por radio y televisión, para explicar las razones que le han llevado a esta decisión, en uso de las atribuciones que le confiere el artículo 115 de la Constitución. El presidente afirmó que la situación actual no permitía abrir las Cortes en condiciones aceptables de estabilidad y eficacia. La disolución de las Cámaras y la convocatoria anticipada de las elecciones ha sorprendido a la mayoría de los líderes políticos, que contaban con que la consulta se efectuará a mediados de noviembre, en fecha discretamente alejada de la visita papal. Esta coincidencia y la no aprobación de los estatutos de autonomía pendientes, así como las razones de partido que la mayor parte de los grupos políticos encuentran en la decisión de Calvo Sotelo, han centrado las primeras críticas de los dirigentes políticos. La maniobra del presidente supone un revés para los partidos de centro y de derecha -Centro Democrático Social, Partido Demócrata Liberal y Partido Demócrata Popular, promovidos por Suárez, Garrigues y Alzaga, respectivamente- que tienen pendiente la celebración de sus congresos constituyentes. El Gobierno se mantiene en sus funciones hasta que después de las elecciones el candidato a presidente, propuesto por el Rey al Congreso, obtenga la mayoría de la Cámara.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de agosto de 1982

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  • El adelantamiento de la fecha supone un revés par los partidos de Suárez, Alzaga y Garrigues, que no han celebrado sus congresos constituyentes