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CARTAS AL DIRECTOR

Estafas de Mundiespaña

Bajo el título que le dirijo esta carta ya sabrá que me estoy refiriendo a la enorme estafa llevada a cabo por la ya tristemente famosa Mundiespaña, en perjuicio de todos aquellos que tuvimos la osadía de confiar en un país que, por su tradición turística y organizativa, nos lanzamos a la aventura de disfrutar de un campeonato mundial de fútbol.Para empezar, y tratando de acortar un poco esta larga historia, le diré que, para concurrir con toda ilusión a este Mundial, ya hace bastante tiempo que, entre otro amigo y yo, pagamos la cantidad de 560.000 pesetas, viajes aparte, en concepto de hoteles de media pensión de tres estrellas, entradas a los campos y traslados necesarios. Haciendo una simple cuenta por suma de tarifas de hoteles asignados, entradas en nuestro poder y viajes efectuados o aún pendientes, poniendo para ello tarifas más que abultadas, nos resulta que con 320.000 pesetas se cubre largamente todo lo indicado. Por eso nos preguntamos, junto

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con todos los otros visitantes, ¿en concepto de qué hemos pagado 240.000 pesetas de más? Obviamente, nadie nos, ha sabido contestar.

Pensará usted que ese precio es elevado, pero, que en compensación, estaremos recibiendo un trato diferencial. Pues bien, este es el trato: nos llevan y nos traen como a animales, a los horarios más impensados, y de la peor gana posible; los hoteles asignados, si bien son de tres estrellas, han sido elegidos, invariablemente, entre los peores, y siempre en los lugares más mal situados. Las comidas son impasables, la ubicación de las entradas en los estadios no tiene explicación, pues nos han dado entradas de pie, incluyendo la de la final, etcétera.

Podría darle más detalles hasta llenar varias hojas, pero con ello nada ganaremos. Sólo quiero hacerme la pregunta que, como español, no puedo eludir. ¿Saben estos señores de Mundiespaña el mal que acaban de hacer a todo aquel que se acercó a nuestro Mundial confiando con que se encontrarían con la tradicional cordialidad española? ¿Les dirán a todos lo que me dijo a mí un funcionario de Meliá cuando le protesté por qué la entrada de la final (y otras) era de pie cuando yo había pagado por una de asiento numerado, esa frase tan típica y cínica de "España es difernte..."? /

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de julio de 1982