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Ayer suspendió pagos la distribuidora de publicidad Víctor Sagi

La empresa Víctor Sagi Distribuidora Española, integrada en el grupo Víctor Sagi, uno de los líderes en el sector publicitario, presentó ayer solicitud de suspensión de pagos ante el Juzgado número 2 de Barcelona, confirmando de esta forma los rumores crecientes que, sobre el futuro de dicha empresa tomaban cuerpo en medios publicitarios y financieros del país. Los miembros del comité de empresa informaron a los trabajadores, en la mañana de ayer, la decisión empresarial, de la aceptación por parte del Juzgado del expediente de suspensión de pagos y que, a partir del lunes, se iniciarían las negociaciones entre las partes para fijar el volumen de las previsibles indemnizaciones que percibirán los empleados de los centros de Madrid y Barcelona.

Con la presentación del expediente de suspensión de pagos tratan de hacer frente a una difícil situación de la empresa cuyo pasivo, a tenor de lo que dicen los libros de la entidad, según informa la agencia , asciende a 1.948 millones de pesetas y el activo a 2.478 millones de pesetas. La cifra de negocios de la empresa sobrepasó en 1981 los 10.000 millones de pesetas y la plantilla está por encima de los 500 trabajadores. Medios consultados no dudan en calificar a Víctor Sagi Vallmitjana, de sesenta y un años, como un empresario emprendedor y trabajador al principio que supo "estar en la cresta de la ola en muchos momentos" aunque también se opina que últimamente "podría haber perdido el tren".

Catalanista y emprendedor

Hace dos semanas, y como preludio a la crisis que se avecinaba, un periódico de Barcelona decidió no aceptar anuncios obtenidos a través de Víctor Sagi Distribuidora si no se abonaban al contado; Televisión Española, por su parte, obligó a que se ajustara a las cantidades respaldadas por avales bancarios y no sobrepasara esta cifra. Esto obligó, a las agencias subsidiarias del grupo, a aportar avales propios para poder hacer frente a las exigencias de televisión.Víctor Sagi Vallmitjana, nacido en Barcelona hace 61 años el hijo de un famoso jugador de fútbol del Barça, a cuya presidencia optó en 1978 en competencia con Nuñez aunque al final retiró su candidatura, inició su actividad publicitaria a los 32 años. Durante la guerra civil la familia abandona España y Víctor Sagi trabaja durante un año en París y tres en el Norte de Africa. Regresan a Barcelona en 1940, siendo detenido su padre; inicia sus actividades profesionales hasta los 27 años en que se independiza y cinco años después empieza a montar su imperio publicitario.

Con el reestablecimiento de las libertades y la vuelta de Tarradellas, Víctor Sagi inicia tímidos movimientos políticos suponiendo su intento de candidatura a la presidencia del Barça el nivel máximo de éstos y en marzo de 1978 anuncia su deseo de potenciar un equipo de centro izquierda.

Dentro de las actividades empresariales de Víctor Sagi destacan, al margen de las publicitarias, su vinculación inicial a "Diario Femenino", publicación que acabó dentro del grupo Mundo, de Sebastián Auger, y su participación en una estación de esquí en el Pirineo catalán que, según algunas de las fuentes consultadas, podría ser la causa última de la decisión de suspensión de pagos de la principal empresa del grupo, aunque los problemas sobre los que se base el expediente puedan haber sido provocados por las fianzas ante Televisión Española.

En la mayoría de las empresas distribuidoras de publicidad el mayor nivel de facturación y beneficios se obtiene de los anuncios que se colocan en televisión y para controlar ese flujo de dinero los responsables de este organismo aceptan el pago aplazado a treinta días de aquellas cantidades que se encuentran cubiertas mediante avales bancarios aportados por las distribuidores de publicidad. Como quiera que las empresas no tienen un patrimonio elevado, normalmente los avales los obtienen sus propietarios personalmente aportando como garantías sus propios bienes.

Los avales de las letras

Según han manifestado fuentes del sector publicitario, la decisión de Televisión Española de no aceptar letras por importe superior a los avales presentados por la empresa distribuidora que ha obligado a algunas agencias del grupo con facturación mucho menor a tener que presentar sus propios avales- podría ser la causa inmediata de la presentación del expediente de suspensión de pagos.En estos mismos medios ha sorprendido la noticia ya que se tiene la impresión de que Víctor Sagi Distribuidora marchaba bien y había obtenido beneficios en el ejercicio pasado; entre el centro de Madrid y el de Barcelona se habrían logrado cerca de 50 millones de pesetas de resultados en 1981. Tanto los salarios de los trabajadores de la empresa como las obligaciones con la Seguridad Social están al día y en ningún momento los empleados habían recibido indicaciones de posibles problemas. Sólo se había solicitado un aplazamiento en el pago de una letra, lo que reforzaba la impresión de solvencia de la empresa distribuidora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de julio de 1982

Más información

  • Su facturación en 1981 superó los 10.000 millones de pesetas