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Concluyó el Pleno del Congreso sobre el síndrome tóxico

Minoría Catalana, comunistas y la 'mayoría natural' impidieron la reprobación de los ministros García Díez y Manuel Núñez'

El segundo debate parlamentario sobre el síndrome tóxico concluyó ayer antes de lo previsto, con la adopción por el Congreso de más de setenta medidas destinadas a paliar en lo posible los daños causados por la enfermedad y sin que triunfaran las propuestas de censura a los ministros de Sanidad y Economía. Entre las disposiciones adoptadas en el Pleno destacan algunas de las propuestas de la comisión mixta Congreso-Senado de investigación sobre el síndrome cuyas conclusiones, leídas por el presidente de la misma, Modesto Fraile, dieron comienzo al debate. Gran parte de las propuestas formuladas por comunistas, socialistas y Minoría Catalana se refieren a todo tipo de ayudas a familiares y afectados por el sindrome, la modificación de la política de grasas del Gobierno, así como la petición realizada por la propia comisión mixta, de que el Programa Nacional de Ayuda a los afectados por el síndrome tóxico dependa directamente de la Presidencia del Gobierno.

El pleno del Congreso de los diputados concluyó ayer el debate sobre el síndrome tóxico con la aprobación de más de setenta conclusiones, procedentes de la comisión mixta Congreso-Senado y de la aceptación, con modificaciones, de los votos particulares propuestos por las minorías, especialmente por comunistas, socialistas y Minoría Catalana y el apoyo al Gobierno de Coalición Democrática (CD). La propuesta socialista para que la Cámara reprobara la gestión del ministro de Sanidad y Consumo, Manuel Núñez, fue rechazada gracias a la abstención comunista, de Minoría Catalana y del Partido de Acción Democrática (PAD). Asimismo la propuesta del PNV que acusaba de "graves negligencias e irregularidades" al Ministerio de Economía y Comercio, del que es titular Juan Antonio García Díez, vicepresidente Económico del Gobierno, tampoco prosperó, en este caso, por el voto en contra de la Minoría Catalana y la abstención del PAD y Coalición Democratica.

En relación con estas votaciones de reprobación, similares a las ya fallidas en el primer pleno de la colza celebrado en septiembre de 1981, los socialistas expresaron su indignación, al término de la sesión plenaria, tanto por la posición comunista, -a cambio de la aprobación de algunas de sus propuestas- como, sobre todo, por la actitud de la Minoría Catalana. Denunciaron el cambio de voto en dos ocasiones, de los diputados de esta minoría sobre un mismo tema para acudir en apoyo del Gobierno.De acuerdo con el listado de la votación electrónica la Minoría Catalana se abstuvo en la inicial votación sobre las responsabilidades del Ministerio de Economía y Comercio. Ante el escaso margen de votos producidos -146 favorables, 147 en contra y 28 abstenciones-, el presidente de la Cámara ordenó, como es habitual, una votación de verificación, por el procedimiento de levantarse a votar. En dicha votación, la Minoría Catalana modificó su voto y se opuso a la reprobación de la gestión del Ministerio de Economía y Comercio.

El resultado de la votación definitiva fue, teniendo en cuenta la citada modificación de voto, de 141 votos favorables (comunistas, socialistas, andalucistas, PNV y los diputados del Grupo Mixto Tamames, Bandres y Andrés Fernández); 156 en contra (centristas, Minoría Catalana y el ex ministro Manuel Clavero), y 21 abstenciones la de los diputados del PAD y de CD.

Landelino Lavilla titubeó

Concluidas ambas votaciones, el socialista Alfonso Guerra solicitó la palabra para una cuestión de orden y preguntó al presidente de la Cámara si está permitido el cambio del sentido del voto cuándo se produce una votación de verificación, cuya única justificación es comprobar si ha existido alguna anomalía en el funcionamiento, del aparato electrónico. Landeiino Lavilla titubeó un instante, se encogió levemente de hombros y contestó evasivamente que el sentido de la votación de verificación es el de realizar "un recuento visual" de los votantes.

Una primera situación similar se produjo con ocasión de la votación de una propuesta socialista que daba cuenta de los importantes niveles de fraude existentes en los aceites de oliva como consecuencia de la falta de una coherente política de aceites y grasas. Esta conclusión fue aprobada en una primera votación, por procedimiento electrónico, con 151 votos favorables, 1,48 en contra y 23 abstenciones, incluídas las de los diputados de la Minoría Catalana.

Efectuada la votación de verificación, el resultado quedó modificado, en el siguiente sentido: 141 votos favorables (socialistas, PNV, CD, PAD y andalucistas), 156 en contra (centristas, Minoría Catalana y Manuel Clavero) y las 19 abstenciones del grupo comunista, que explicó esta actitud en la aceptación de una propuesta suya similar sobre tina adecuada política de grasas.

En cuanto a. la propuesta socialista para la reprobación de la gestión del ministro de Sanidad y Consumo, Manuel Nuñez, por su política en relación con el síndrome tóxico, lavotación producida, que en este caso no hubo de repetirse, fue la siguiente: 126 votos favorables (socialistas, PNV, andalucistas y los diputados del Grupo Mixto, Tamarnes, Bandrés y Andrés Fernández), 159 en contra (centristas, CD y Clavero) y 34 abstenciones (comunistas, minoría catalana y Partido de Acción Democrática).

Santiago Carrillo explicó la abstención del Grupo Comunista en el deseo de no convertir al actual ministro de Sanidad y Consumo .en el chivo expiatorio de una responsabilidad que es anterior y que si se pide hay que pedirla con todas sus consecuencias .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de junio de 1982

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