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El proceso por la rebelión militar del 23 de febrero

Cortina niega que un agente del CESID condujera a los guardias civiles al Congreso

Con los interrogatorios de los abogados defensores al pirocesado comandante Pardo Zancada, se reanudó ayer en el Servicio Geográfico del Ejército el juicio por el intento de golpe de Estado del 23 de febrero. En sus declaraciones, Pardo insistió en que Milans le dijo en Valencia que había una operación res paldada por los Reyes que le situaría a él al frente de la JUJEM y a Armada como presidente de Gobierno. Por su parte, el comandante Cortina, que comenzó a ser interrogado por el físcal, negó que uno de sus agentes del CESID (Centro Superior de Información de la Defensa) fuera el encargado de conducir al Congreso a uno de los grupos de guardias civiles que participaron en el asalto. Durante la sesión de la mañana de ayer, el presidente del tribunal se mostró más enérgico que en anteriores jornadas a la hora de cortar los in tentos de la defensa de provocar la emisión de juicios de valor por parte de los procesados.

A preguntas del abogado Ramón Hermosilla, el comandante encausado afirmó que tenía la casi absoluta seguridad que era Armada la persona con la que Milans mantuvo una conversación telefónica,que él presenció, el 22 de febrero, en Valencia. Dijo también que en la tarde del 23-F hizo en la División Acorazada la exposición de los hechos que iban a suceder, por iniciativa del coronel San Martín. "El lo prefirió zisí porque yo tenía información el,.- primera mano", añadió.-Hermosilla: ¿Por qué no contrastaron la información con el general Armada, la que le habían dicho que él conocía la operación?

-Pardo: Milans no me había dicho que la contrastara.

Le preguntó el abogado Gerardo Quintana, defensor del general Torres Rojas, cuál había sido el papel de su deféndido en la DAC durante la tarde del 23-F. Pardo afirmó que la actitud de Torres Rojas ese día fue de apoyo moral de compañero para Juste. "No creo", precisó, "que quisiera hacerse cargo de la División".

José María Labernia, defensor del coronel San Martín, interrogó a Pardo Zancada sobre su defendido del que el procesado dijo que le consideraba un hombre reflexivo, cerebral y Partidario de contrastar mucho las informaciones antes de darlas. Dijo que no mostró especial interés en saber lo que Milans le había contado en Valencia y que su actitud al conocerlo fue de grave preocupación. Señaló en este sentido que, sobre todo en los primeros rnomentos, a San Martín le pareció descabellada la operación y quedó en contrastar la información con Armada, gestión que no pudo realizar al impedírsele el acceso a la Brigada Paracaidista, donde estaba el general procesado el 23-F por la mañana, por carecer de la uniformidad adecuada.

Confirmó después Pardo que, en su presencia, San Martín pidió permiso a Juste para que la tropa no saliera de paseo en la tarde del 23-F y para que él (Pardo) expusiera a los jefes (le la DAC la información que tenía de lo que iba a pasar. Insistió en que en la misma reunión no se habló de suplantar a Juste en el mando.

A preguntas del abogado Angel López Montero, defensor de Tejero, el comandante Pardo manifestó su impresión de que el general Juste no sabía lo que iba a pasar y que, si lo hubiera sabido por su superioridad, habría parado la operación. Indicó luego que los guardias civiles que ocuparon el Congreso actuaron como "servicio de orden" para evitar que los diputados salieran del hemiciclo.

-López Montero: ¿Le informó usted a Milans del Bosch que Tejero sabía que la operación contaba con el visto bueno de su majestad el Rey?

-Pardo: Sí. Todos estabamos convencidos de que era así.

Calificó después Pardo a Tejero como "mero ejecutor" de un acto más "dentro de una operación más amplia".

-López Montero: ¿No desempeñaba Armada, más el papel de Jefe del Estado Mayor del Ejército que el de mando táctico?

-Pardo: Así lo interpreté, porque si no, Milans no hubiera consentido que Armada fuera el mando.

-López Montero: ¿Por qué se sintió usted burlado cuando se enteró que Armada no estaba en la Zarzuela?

-Pardo: Porque consideraba fundamental la presencia de: Armada en la Zarzuela, y, al ver que no estaba donde tenía que estar, pensé que "iba a empezar el baile". No fue un sentimiento de burla, sino de tristeza, al ver que el asunto iba por unos derroteros que iban a terminar en desastre.

-López Montero: ¿Le dijo Milans que convenciera a Tejero para que aceptara las condiciones de Armada?

-Pardo: Sí. Pero me sorprendió porque Milans me había explicado en Valencia los Cines (le la operación, y no coincidían con lo que dijo después Armada, cuya única coincidencia con los de Milans era la mayor firmeza en la lucha contraterrorista.

Luego, a preguntas del abogado José Zugasti Pellejero, defensor del capitán Juan Batista González, Pardo dijo que la participación de la División Acoraza -en la operación pudo pararse "en cuanto Juste hubiera querido".

Preguntado luego por el defensor de los capitanes Cid Fortea y Bobis González, Jose Luis Sanz Arribas, el comandante Pardo dijo que el primero de ambos procesados no estuvo en la reunión celebrada en la DAC antes de la llegada de Juste, y que del contenido de la misma informó a los oficiales en forma abreviada.

-Sanz Arribas: ¿Que pasó en el transcurso de la cena del 23 de febrero en la División Acorazada?

-Pardo: Cid Fortea estaba sentado frente a mí y sentía la ¡indignación y vergüenza que sentían el resto de los asistentes. Yo le dije que si se unía a mí, saldría de la División, y él me contestó afirmativamente.

-Sanz Arribas: Durante la estancia de su unidad en el Congreso ¿que funciones desempeñó Cid Fortea?. -Pardo: Sólo hizo funciones de plana mayor y estuvo junto a mí. -Sanz Arribas: ¿Por eso pidió usted al instructor que exonerara de responsabilidad a los capitanes Cid y Dusmet?

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-Pardo: Sí. Lo hice en repetidas ocasiones.

-Sanz Arribas: ¿Acató usted la orden de salir del Congreso en el momento en que la recibió?

-Pardo: Solo demoré la salida tres horas, precisamente hasta que las condiciones fueran iguales para todos.

Tras el breve descanso de media mañana, hizo uso de su derecho a interrogar al procesado el defensor del capitán Dusmet, teniente coronel de Meer quien preguntó al comandante Pardo si las fuerzas que le acompañaron al Congreso eran de choque o testimoniales, a lo que el interrogado respondió que testimoniales. A preguntas del mismo abogado, Pardo aseguró que el capitán Dusmet no participó en ninguna acción violenta y que colaboró con la doctora Carmen Echave atendiendo a las personas que se sintieron mal durante su encierro en el Congreso.

El presidente interviene

En tres ocasiones tuvo que intervenir el presidente del tribunal durante el turno de preguntas del siguiente abogado, Jesús Gómez García, defensor del capitán Alvarez Arenas. La primera cuando el letrado aconsejó al declarante que, cuando se le pidiera que contestara sobre alguna cuestión relacionada con sus declaraciones sumariales, exigiera que éstas fueran leídas. El presidente imterrumpió para pedir al abogado que se abstuviera de dar lecciones al procesado, ya que si alguien debía dar instrucciones en la sala era precisamente él.

Después de que Pardo afirmara que no le fue comunicado el contenido del télex enviado por el Rey la noche del 23-F a los mandos militares, el presidente intervino nuevamente para declarar improcedentes dos preguntas del abogado Gómez García. Una relativa a si hubo algún otro miembro del cuartel general de la Acorazada que quiso acompañar al procesado al Congreso y otra sobre si la actitud de la División Acorazada era similar a la del propio Pardo.

A preguntas del abogado Muñoz Perea, defensor del capitán Pascual Gálvez, el procesado aseguró que no dijo a los capitanes que le acompañaron al Congreso en qué consistía exactamente la misión, que nadie puso reparos a su salida de la División y que nadie trató de impedir esa salida.

También declaró el presidente improcedentes dos preguntas del abogado Julio Ortiz, que defiende al teniente de la Guardia Civil Pedro Izquierdo. El letrado centró sus preguntas en torno a las condiciones del pacto para la rendición de los ocupantes del Congreso, en virtud del cual habrían quedado sin responsabilidad los tenientes que acompañeron a Pardo, pero no los de la Guardia Civil que fueron con Tejero. El presidente declaró en concreto improcedentes las preguntas de si el procesado consideraba hombres a honor a los firmantes del. pacto y qué significaba para él un pacto de honor entre militares.

El abogado pidió entonces la inmediata liberta(¡ de los tenientes de la Guardia Civil procesados, a lo que el presidente contestó: "No procede en este momento". Como Julio Ortiz insist.iera, el presidente, en tono enérgico, dijo: "Le acabo de decir que es improcedente y le retiro la venia".

El abogado Guillermo Salva Paradela, defensor, del teniente de la Guardia Civil Alvarez Fernández, insistió en la petición de su compañero, pero fue cortado igualmente por el presidente del tribunal.

Aludió despiiés el abogado al hecho de que un teniente de la Acorazada se retrasó cuando iba al Congreso, pero luego llegó allí y preguntó a Pardo cómo era posible ésto si el procesado había afirmado que no sabían que iban al Congreso. El declarante repondió que dio instrucc:iones a los capitanes y era posible que alguno de ellos se lo dijeri a algún teniente.

El fiscal aludle a la 'operación Galaxia'

A la una y media de la tarde inició el fiscal el interrogatorio del comandante Cortina, para quien solicita una pen.a de doce años de cárcel y separación del servicio, acusado de dar la orden para que el asalto al Congreso se produjera el 23-F y de concertar la entrevista entre Armada y, Tejero, celebrada el 21 de febrero en la calle del Pintor Juan Gris de Madrid. El fiscal, antes de pasar a las preguntas de fondo, pidió al procesado colaboración para esclarecer unos hechos y que no repitiera su actuación en la fase de instrucción del sumario, en la que a las veintidós preguntas que, en dos declaraciones, le hizo el juez, lo negó todo.

El fiscal le hizo entonces una serie de preguntas relacionadas con la denominada operación Galaxia, utilizando como punto de partida un pásaje del careo que, a instancia del juez, mantuvo el procesado con Tejero en la fase de instrucción del sumario. En el mismo, el teniente coronel de la Guardia Civil dijo que Cortina había estado implicado en la operación Galaxia. "Bueno", declaró ayer Cortina, "no era un cometido del CESID la información en el ámbito de las Fuerzas Armadas... En el caso de la operación Galaxia, creo que el ministro y la Junta de Jefes de Estado Mayor pidieron que se investigara algo sobre ella, pero aspectos muy concretos y durante muy poco tiempo; una semana o así. Al decir esto creo que no revelo secretos, porque el director del CESID ya declaró sobre este aspecto de la operación Galaxia".

Reconoció el procesado que coincidió en el servicio del CESID con los capitanes García Armenta y Rubio Luengo, el sargento Rando Parra, y el cabo primero Monje Segura. Negó que éste último, como declarara Rando Parra, sirviera de guía y cooordinación de las fuerzas de la Guardia Civil desde el paseo de las Delicias hasta el Congreso el 23 de febrero. Y afiadió que él mismo había investigado este punto.

-Fiscal: ¿Fue, efectivamente, el cabo primero al Congreso en el coche del CESID?

-Cortina: Mi letrado ya ha solicitado un testimonio de particular, porque considero difamatorias las declaraciones de ese suboficial y va a presentar a un testigo, compañero suyo, a quien le había dicho que me difamara..

-Fiscal: ¿Estaba el cabo Monje con su vehículo aparcado en la plaza Beata Ana de Jesús, y desde allí los trasladó hasta el Congreso?

-Cortina: No. No estaba con su vehículo aparcado. Estaba en una misión, siguiendo a un taxi. Al enterarse por una emisora comercial de lo que había ocurrido en el Congreso, abandonó su misión y se dirigió al Palacio de las Cortes.

Negó, en este sentido, que, como declaró Rando Parra, el cabo primero Monje Segura hubiera dado gritos en las instalaciones del CESID en el sentido de que había conducido hasta el Congreso al capitán Muñecas y a los miembros de la Guardia Civil que lo ocuparon. "Hay que aclarar", precisó Cortina, "que no fueron gritos sino comentarios sobre la ocupación del Congreso".

-Fiscal: ¿Citó usted al sargento Rando Parra a las nueve de la mañana del día 23 de febrero, en el hotel Cuzco?

-Cortina: Sí, lo recuerdo.

-Fiscal: La cafetería del hotel Cuzco ¿no es la misma donde usted citó a Tejero?

-Cortina: No. Precisamente porque era un lugar donde yo soy conocido, al estar cerca de mi oficina.

-Fiscal: ¿No es cierto que su oficina está en la calle del Pintor Juan Gris?

-Cortina: En esa zona no está mi oficina, ni tenemos ninguna instalación

Creo que diciendo esto no falto a la seguridad.

Indicó, a este respecto, que en dicho hotel realizaba algunos almuerzos o se citaba con personas.

Cortina añadió que el sargento Rando Parra tenía muy bajas calificaciones, mientras que el cabo primero Monje no, y precisó que éste último era quien tenía que calificar al primero.

El fiscal manifestó su extrañeza ante el hecho de que un cabo primero fuera el encargado de calificar a un sargento.

A las dos menos diez de la tarde, el presidente del tribunal levantó la sesión hasta las cuatro de la tarde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de marzo de 1982

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