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Trágica muerte de la joven pintora Elvira Navares

Ayer desapareció trágicamente, en circunstancias que no han sido aclaradas aún, en Barcelona, la pintora española Elvira Navares, de 31 años. Junto a su marido, Jean Pierre Guillemot, formaban un tándem profesional que se había hecho famoso en estos últimos años en los medios publicitarios y de la ilustración.Elvira Navares nació en Casablanca (Marruecos) el 3 de mayo de 1950, y diez años más tarde se trasladó con su familia a París. Su formación artística se inicia en la Escuela de Arte de Saint Merri, donde conoce a Jean Pierre. Juntos desarrollarían, tiempo después, el peculiar género pictórico que ha caracterizado su trabajo. Surge éste de la idea de pastiche, esto es, de una pintura hecha «al modo de» los grandes autores de la historia del arte.

Imitación asombrosa y desviada

Una asombrosa imitación del estilo de un Picasso, un Hockney o El Bosco, aplicada al tema concreto que se pretende ilustrar, sirve a Guillemot-Navares para desarrollar su peculiar ironía, que se dirige tanto hacia el asunto que su pintura comenta como hacia la obra del autor al que se imita. Ironías cultas, al fin y al cabo; sus trabajos, unos de los más sutiles que ha dado el medio últimamente, poseen una doble virtud: la de los extraordinarios recursos técnicos que convierten el engaño en algo perfectamente verosímil y una falta de pretensiones que les confiere una mayor efectividad.La pasada temporada, la Fundación Miró, de Barcelona, presentó una amplia selección de los pastiches realizados por Elvira Navares y Jean Pierre Guillemot desde 1975. Parte de dicha selección, acompañada por nuevas realizaciones, se presentaba ahora en la galería Antonio Machado, de Madrid, en una exposición que cobra triste actualidad con la dolorosa desaparición de Elvira.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de diciembre de 1981