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International Harvester suspende su producción en 16 centros de trabajo en Estados Unidos

International Harvester, el socio multinacional de ENASA, suspenderá la producción en 16 de sus plantas norteamericanas y tres canadienses a partir del próximo 16 de diciembre. La empresa de Chicago, por otro lado, espera que su plan de reestructuración y refinanciación de sus deudas sea definitivamente aprobado por sus 200 bancos acreedores antes de dicha fecha.

La empresa ha justificado su decisión de cerrar temporalmente estos centros de producción ante la debilidad del mercado en Norteámerica. Precisamente ha sido la debilidad en su división comercial la responsable de gran parte de sus pérdidas durante los dos últimos ejercicios.A este respecto, una nota de ENASA informó ayer que "el plan de reestructuración de la deuda de IH y sus programas de refinanciación se viene desarrollando en la última semana conforme se había previsto". La aprobación de este plan de refinanciación, añade la nota, se ha visto favorecida por la baja de los tipos de interés en Estados Unidos.

Por otro lado, fuentes madrileñas relacionadas con el sector han señalado a este periódico que International Harvester puede retirarse, si encuentra un comprador, de la empresa holandesa DAF, a raíz de la sentencia de un tribunal de los Países Bajos que desantendía sus pretensiones para obtener más poder decisorio en esta compañía.

De confirmarse esta impresión, los mismos medios señalan que International Harvester, dentro de su estrategia europea, podría reforzar su presencia en ENASA, extremo que, en cualquier caso, no está todavía muy claro, pese a las informaciones circuladas en los últimos días procedentes de fuentes anónimas.

International Harvester debe decidir antes del próximo enero que va a hacer con sus proyectos españoles. Desde su entrada en ENASA, con un 35'% del capital, los directivos de la compañía de Chicago han mantenido un cauto silencio sobre sus planes españoles.

En Madrid se tiene la impresión de que estos planes no se verán afectados, aunque esto parece ser más un deseo que una realidad. International Harvester tiene atadas las manos y consulta todas sus decisiones con el consorcio de ocho acreedores principales que ya han aceptado sus planes de reestructuración.

En este sentido, los planes de cierre temporal de dieciséis plantas en Estados Unidos y tres en Canadá son resultado directo de la opinión que este consorcio estaría ejerciendo sobre la empresa, según estiman los medios del sector consultados. El plan, anaden las mismas fuentes, es una "auténtica terapia de choque y, como tal, tendrá el efecto deseado".

Más de 20.000 de los 50.000 obreros de IH se verán afectados por el programa de reducción temporal de trabajo. Aparte, otros 10.000 empleados han sido despedidos indefinidamente y se estima que su vuelta al trabajo está condicionada a una recuperación teórica de las ventas.

International Harvester espera tener un déficit de explotación cercano a los 700 millones de dólares. Para aliviar las presiones financieras del mismo, IH ha recurrido a vender su división de turbinas solares, con un ingreso neto cercano a los 280 millones de dólares. Asimismo, IH se encuentra buscando un comprador para sus intereses en Daz, pero esta aventura es mucho más difícil de lo que parece.

En este sentido, algunos medios temen que si IH no consigue vender su participación en DAF podría verse tentada a poner a la venta su participación en ENASA, sobre todo si sus planes de reestructuración y saneamiento no se ven culminados por el éxito en un plazo de dos años.

Todos estos planes, sin embargo, se verán teóricamente afectados si se produce una ansiada recuperación de los mercados de camiones y material agrícola en Estados Unidos y Canadá, precisamente donde IH tiene concentrada toda su actividad principal. Así, IH espera mejorar sus resultados en 1982 y, si esto sucede, podría haber salido de la actual crisis para 1983.

Respecto a ENASA y, sus aventuras en Venezuela, fuentes solventes han señalado a EL PAIS que nada nuevo se ha producido, pese a las declaraciones recientes del ministro de Fomento del Gobierno de Caracas, realizadas precisamente en Madrid, de que tanto este proyecto como el de los ferrocarriles continuarían adelante. En este sentido, los planes de la sociedad de fabricación de motores en la que ENASA participa en Venezuela podrían seguir adelante a primeros de año, lo que irremediablemente significaría la apertura de un proceso de quiebra. La sociedad ya inició un trámite de suspensión de pagos, en versión venezolana, la pasada primavera, y desde entonces nada nuevo se ha producido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de noviembre de 1981

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