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Más de 2.000 presos se niegan a recibir alimentos en señal de protesta por la situación carcelaria

Alrededor de unos 2.100 reclusos, la mayoría internados en las cárceles Modelo de Barcelona y Sevilla, continúan sin recoger los alimentos que se les suministran en los citados centros penitenciarios, según supo EL PAIS de fuentes penitenciarias. Los huelguistas reclaman, como hicieron hace un mes en una similar acción de protesta secundada por 35 prisiones españolas, la desmasificación de estos centros, la reforma del Código Penal, la aceleración de los procesos judiciales y la puesta en marcha del nuevo reglamento.

La Dirección General de Instituciones Penitenciarias hizo pública una nota en la tarde de ayer, en la que se señalaba que únicamente las prisiones de Barcelona y Sevilla continuaban la acción de protesta iniciada el pasado domingo, mientras este periódico pudo confirmar que algunos reclusos de otros cuatro centros -Madrid, Lérida, Teruel y Pontevedra- habían secundado esta postura.Según este comunicado, las razones aducidas por los huelguistas aluden al pretendido incumplimiento por parte de la Administración de las acciones solicitadas con motivo de la anterior huelga. y añade que los internos del centro de Barcelona solicitan una amnistía penitenciaria para cancelar todas las sanciones y la promulgación de un indulto general extraordinario.

Según informa nuestro corresponsal en Barcelona, , los reclusos reclaman una serie de mejoras en el trato cotidiano, la agilización de los procesos judiciales y la aceleración de los trámites legislativos del proyecto de reforma del Código Penal. No reivindican un indulto general -prohibido por la Constitución-, pese a que algunas informaciones apuntaban en este sentido. El movimiento está encabezado por presos comunes. Los detenidos por delitos de motivación o finalidad política recluidos en Barcelona -menos de un centenar, según un funcionario de prisiones- secundaron la acción, pero desempeñan en la misma un papel secundario.

Entre las mejoras que los reclusos reclaman figura el que se ponga fin al hacinamiento que sufren en la cárcel Modelo, construida para albergar a seiscientos reclusos, y en la que ahora están recluidos más de 2.000. Carlos García Valdés, cuando era dineror general de Instituciones Penitenciarias, afirmó, en ocasión de una visita oficial a la misma, que «era un modelo de lo que no debe serjamás una cárcel».

En la noche del domingo sólo tomaron la comida del rancho de la cárcel unos doscientos reclusos, en su casi totalidad extranjeros. Ayer, la mayor parte de éstos secundó la huelga. Al margen de esta huelga de hambre, la situación era de total normalidad. Los reclusos salieron normalmente al patio y desarrollaron una jornada absolutamente normal.

Según informa nuestro corresponsal en Sevilla, José Aguilar, 250 internos de una población reclusa de seiscientos continuaban ayer la huelga de hambre iniciada el pasado domingo en esta capital, secundando de esta forma la actitud comenzada por los reclusos de la Modelo, tras haber finalizado el plazo que éstos habían dado a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para resolver sus reivindicaciones. No obstante, según informó Instituciones Penitenciarias, 75 de estos internos expresaron ayer su deseo de abandonar su postura.

El resto de las prisiones que han apoyado la postura de los reclusos de la Modelo son: Carabanchel-Madrid (diecinueve internos), Lérida (ocho), Teruel (siete) y Pontevedra (tres). Los internos de la cárcel de Carabanchel, centro que cuenta con una de las mayores poblaciones reclusas de España -alrededor de 1.700 personas-, expresaron particularmente y por escrito su decisión al director del centro, Eusebio Hernández, quien manifestó a este periódico que la situación en el día de ayer «es de total normalidad».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de noviembre de 1981

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