"Es deseable una ley de armonización de las autonomías", dice García Pelayo

«Un Gobierno de jueces sería contradictorio con los supuestos del régimen democrático», manifestó ayer el presidente del Tribunal Constitucional, Manuel García Pelayo, durante un almuerzo celebrado con representantes de los medios informativos a iniciativa del decano del Colegio de Abogados de Madrid, Antonio Pedrol.El presidente del Tribunal Constitucional respondía así a la pregunta de un informador sobre si no sería deseable la actuación de oficio del Tribunal Constitucional cuando entendiese que se vulnera la Constitución. «No lo considero deseable», añadió García Pelayo, «porque ello llevaría a que el Tribunal Constitucional fuese un órgano de gobierno, y no de control, como está configurado. Está bien como está, sólo actuando a instancia de las partes que constitucionalmente están legitimadas».

El presidente del Tribunal Constitucional manifestó también que la composición pluripartidaria del Tribunal Constitucional (designación de los magistrados por los grupos parlamentarios del Congreso y del Senado, por el Gobierno y por el Consejo General del Poder Judicial) no había creado problemas en la resolución de los asuntos planteados, porque hasta ahora el interés constitucional ha estado por encima de todo.

Refiriéndose al proceso de las autonomías y a la necesidad de una ley de armonización, el presidente del Tribunal Constitucional expresó su idea de que todo proceso tiene un primer período de cambio de estructuras y otro de articulación de las nuevas. «Es comprensible», precisó, «que haya en estos momentos una ley de armonización de las autonomías. Respecto a la LOAPA, tengo que decir que técnicamente me parece bien hecha, pero sobre sus aspectos políticos no puedo pronunciarme, porque cae fuera de mis competencias».

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