Tres heridos
hubo en la corrida de la feria de Zaragoza celebrada ayer: el picador Francisco Guerrero, con fracturas de pronóstico grave; Emilio Muñoz, de pronóstico reservado, y el peón Luis Mariscal, que se clavó un estoque en un pie. Se lidiaron cinco toros flojos de Osborne y uno -sexto-, peligroso, de Martínez Urangá. Manzanares tuvo pitos y oreja; Palomar, ovación en los dos, y Muñoz, palmas en su lote. Su cogida fue en el sexto, pero llegó a estoquearlo.


























































