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CARTAS AL DIRECTOR

Homosexuales

Nos referimos a la enttevista publicada en EL PAIS con el jefe superior de Policía de Madrid, señor García Gallego, con fecha 26 de agosto de 1981, sobre la tristemente célebre ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social.Nosotros, los homosexuales organizados, hemos luchado durante mucho tiempo no por ser excluidos de la citada ley, sino por la derogación de la misma, ya que, aunque el señor García Gallego opine lo contrario, es obsoleta, entre otras cosas porque las figuras delictivas que contempla son recogidas en el Código Penal.

En concreto, el señor García Gallego se queja de que las prostitutas detenidas están en la calle al cabo de varios días de su detención y parece que a él le gustaría que estuvieran más tiempo detenidas, pero no da ninguna solución, como no la da la ley que él preteiide y desea revitalizar. Suponemos que el jefe superior de Policía de Madrid no ignora que, fundamentalmente, esta ley es de rehabilitación y que la misma contempla la creación de centros de rehabílitación desde el mismo mo mento de su entrada en vigor -¿hace cuántos años?- y que no existe ni uno solo.de estos centros y que, por supuesto, no sabemos de ninguna persona que haya sido "rehabilitada" por la citada ley. ¿Dónde han ido a parar, pues, los detenidos en virtud de la misma? A la cárcel.

El señor García Gallego quiere acabar con esto, pero la ley no aporta soluciones, aunque haberlas, haylas. Por ejemplo, la creación de puestos de trabajo. O legalizar la prostitución, si es que de verdad no hay otra solución. Así se evitaría el "desagradable espectáculo" de las esquinas pobladas que tanto molesta, al parecer, a algunos.

Grupo de Acción para la Liberación Homosexual (Galho).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de septiembre de 1981