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La ley de Divorcio, aprobada por el Parlamento

El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó ayer el proyecto de ley de Divorcio, sin aceptar prácticamente ninguna de las modificaciones importantes introducidas por el Senado. La ley ha quedado, pues, con un marcado carácter progresista, por el que UCD ha tenido que pagar el precio de sus discrepancias internas, rozando en ocasiones con la ruptura, y que culminó ayer con la existencia de dimisión del ministro de Justicia, Francisco Fernández Ordóñez, por parte del líder democristiano Oscar Alzaga.La ley de Divorcio no incluye, definitivamente, la cláusula de dureza, es decir, la posibilidad de que el juez deniegue el divorcio, que en su día fue rechazada por el Congreso y repescada posteriormente por el Senado. Tampoco se ha modificado sustancialmente el procedimiento judicial de las separaciones: el divorcio por mutuo acuerdo podrá obtenerse en el plazo de un año, y, en casos de conflictos, este plazo estará comprendido entre los dos y los cinco años.

Sin embargo, para lograr estos dos importantes puntos de la ley, decenas de diputados centristas han tenido que aliarse a la hora de las votaciones con socialistas y comunistas, hecho éste que ha provocado los momentos más tensos vividos en el interior del partido del Gobierno. En la votación secreta que suprimió ayer la cláusula de dureza no fueron menos de treinta los centristas que apoyaron a la izquierda, en contra de la disciplina de voto de su propio partido.

Para curarse en salud, el ministro de Justicia, Fernández Ordóñez, mostró su papeleta secreta de votación, con un sí favorable al mantenimiento de la cláusula de dureza, al presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, quien se mostraba verdaderamente preocupado por el hecho de que, una vez más, su partido hiciera ostentación pública del alejamiento ideológico de las distintas familias que lo integran.

Páginas 18 y 19

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de junio de 1981

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  • La cláusula de dureza, introducida por el Senado, no prosperó