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La mediación de la Cruz Roja puede acabar con la huelga de hambre de los "grapo"

Los abogados de los miembros de la organización terrorista Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) que permanecen en huelga de hambre dieron a conocer ayer a sus representados, en la prisión de Herrera de La Mancha, el documento que ha mediado el presidente de Cruz Roja Española, Enrique de la Mata, con la Dirección General de Instituciones Penitenciaras acerca de las condiciones de régimen carcelario en el que permanecen los detenidos.Si los grapo aceptan el acuerdo logrado por De la Mata, es posible que de manera inminente abandonen la huelga de hambre cuyo seguimiento ha costado ya la vida a uno de los terroristas, Crespo Galende, cuyos restos mortales fueron inhumados ayer en el municipio vizcaíno de Las Carreras. En la actualidad son trece los grapo que permanecen en huelga de hambre en diversas instituciones.

La mediación de De la Mata, en la que, como vicepresidente de Cruz Roja Internacional, cuenta ya con alguna experiencia, especialmente por lo que se refiere a los sandinistas detenidos por el régimen del desaparecido dictador nicaragüense Somoza, se ha centrado en esta ocasión en acercar las posiciones de la Dirección General de Régimen Penitenciario y las peticiones de los grapo en prisión.

Imposibilidad de compaginar los compromisos de personalidades

Esta mediación, que según De la Mata nunca ha consistido en hacerse portavoz de las reivindicaciones de los terroristas, se había intentado anteriormente sobre la situación en la que permanecía el fallecido Crespo Galende, pero la imposibilidad de adecuar el calendario de actividades del presidente de Cruz Roja con el de Galavís, director general de Instituciones Penitenciarias, impidió que se materializara.En esta ocasión parece que se ha logrado redactar un documento que le serviría a Cruz Roja para tener constancia, para trasladársela a los grapo, de que el régimen penitenciario tendría determinadas características referentes a la comunicación de los presos con sus familias, alimentación, horas de paseo, televisión y otros aspectos humanos que van a ser respetados en el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de junio de 1981