EE UU seguirá utilizando sus bases en Grecia a pesar de la ruptura de las negociaciones
El Gobierno griego anunció oficialmente ayer su decisión de suspender las negociaciones con Estados Unidos para la renovación del acuerdo sobre las bases militares norteamericanas. Las conversaciones se reanudarán después de las próximas elecciones griegas y las bases continuarán funcionando normalmente hasta entonces. El comunicado oficial hecho público en Atenas subraya que el Gobierno que preside Georges Rallis está a favor del mantenimiento de esas instalaciones en Grecia, en pro de «los intereses nacionales y de los de la Alianza Atlántica».
«Por consiguiente», añade el comunicado gubernamental, «el estatuto de estas bases, que procede del acuerdo de 1953 y de los principios revisados en 1976, permanecerá en vigor hasta que el Gobierno griego vuelva a examinar esta cuestión, después de las próximas elecciones».Estados Unidos tiene cuatro importantes bases militares en territorio griego. La de Helenikon, cerca de Atenas, es un importante aeropuerto militar. La de Nea Makri, a unos sesenta kilómetros de la capital griega, es una estación de telecomunicaciones, enlazada con las redes de España, Italia y Turquía. La base naval de Suda Bay está situada en la isla de Creta y es de gran utilidad para la VI Flota, que patrulla el Mediterráneo. Por último, la base aérea de Heraklion es también un importante centro de comunicaciones y de espionaje electrónico.
Las elecciones legislativas, que deben celebrarse entre finales de septiembre y mediados de noviembre, enfrentarán al actual partido gobernante, Nueva Democracia (centro-derecha), con el principal grupo de la oposición, el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK). Este último, que se opone a la existencia de bases norteamericanas en suelo griego,
El Gobierno griego indica en su comunicado que la existencia de «problemas complejos de carácter político- militar» han hecho imposible la renovación de los acuerdos en los seis meses de negociaciones, y resalta los esfuerzos que ha hecho para «salvaguardar los intereses nacionales y establecer una cooperación en el campo defensivo entre Grecia y Estados Unidos sobre una base estable».


























































