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La policía española conoció en Suiza el lugar donde estaba secuestrado el jugador azulgrana

Tan sólo tres personas, dos de ellas incluso sin apenas antecedentes policiales, son las implicadas en el secuestro de Quini, resuelto felizmente y sin que los secuestradores hayan recibido el rescate solicitado. De los tres delincuentes, considerados en medios policiales como de poca monta, uno ha sido detenido en el momento de producirse la liberación de! jugador azulgrana, a quien vigilaba en el lugar donde ha permanecido secuestrado; otro se encuentra en Suiza a disposición de las autoridades de aquel país y a la espera de la oportuna petición de extradición por parte española, y el tercero, identificado, aún no ha podido ser detenido -según las fuentes consultadas por EL PAIS- «con el fin de no prolongar por más tiempo la liberación de Quini».Según fuentes seguras consultadas por este periódico, en la identificación de los secuestradores de Quini y la liberación de éste ha jugado un papel determinante el ministro español de Asuntos Exteriores y la Embajada española en Berna. Las investigaciones policiales permitieron localizar en la ciudad suiza de Ginebra la presencia de un español que había procedido a la apertura de una. cuenta corriente en una entidad bancaria de aquel país y sobre el que recaían serias sospechas de estar presuntamente relacionado con el secuestro de Quini.

Las gestiones de Pérez-Llorca y el embajador español en Suiza ante las autoridades helvéticas permitió a la policía española, de acuerdo con la suiza, actuar en aquel territorio y llegar,hasta el referido sospechoso. En la tarde de ayer, en base a esta actuación policial, pudo conocerse el lugar donde sus secuestradores mantenían retenido a Quini, exactamente en el sótano de un taller mecánico, en una barriada de Zaragoza.

Alertada la Jefatura Superior de Policía de Zaragoza, se montó el dispositivo oportuno de vigilancia en torno al lugar donde permanecía Quini, vigilado por uno de sus secuestradores, e inmediatamente se trasladaron hasta la capital aragonesa los funcionarios policiales de Barcelona que han seguido las investigaciones desde que se produjera el secuestro.

La liberación de Quini, pese al fuerte despliegue policial, se produjo sin enfrentamientos con su vigilante, que resultó sorprendido sin tener oportunidad de hacer uso del arma que portaba.

En la actuación de la policía en el momento de la liberación del secuestrado se tuvo especialmente en cuenta la personalidad de los secuestradores, sobre la que se tenía un perfecto conocimiento a través de las reiteradas conversaciones mantenidas durante el secuestro con los familiares y directivos del Barcelona.

 

El comportamiento del Barcelona

 

En cuanto a las gestiones policiales durante el secuestro, las referidas fuentes han asegurado a EL PAIS que se han visto gravemente dificultadas por el comportamiento de los directivos del Club de Fútbol Barcelona, «interesados en ganar la Liga y dispuestos, sin pensar en otra cosa, a pagar el rescate solicitado por los secuestradores».

En este sentido, las referidas fuentes, que insisten en su empeño a lo largo del secuestro por evitar que sus protagonistas lograsen hacerse con el rescate, «lo que habría permitido montar una industrias de secuestros, SA, en el país, o lo que es lo mismo, una nueva actividad profesional que podía haber hecho su agosto con ocasión del Mundial», aseguran que en todo momento la actuación policial ha estado orientada a impedir que el Barcelona hiciera efectivo el rescate solicitado por los secuestradores.

A este respecto, las mismas fuentes consideran que la liberación de Quini se ha visto retrasada por las «inoportunas declaraciones de los dirigentes del Barcelona, que a partir del segundo o tercer día del secuestro rompieron la colaboración que les había solicitado la policía».

«De esta manera, la continua vigilancia policial obligaba a los secuestradores a cambiar sucesivamente la forma y el lugar de proceder al pago del rescate solicitado, ya que el Barcelona estuvo siempre dispuesto a entregar con tal de asegurarse la presencia de Quini entre sus filas», agregaron las referidas fuentes.

En estas condiciones, la investigación policial se centró en los movimientos del español. cuya presencia en Ginebra había despertado sospechas. En colaboración con Interpol y contando con, autorización de la policía suiza, los funcionarios españoles destacados en Ginebra pudieron localizar y contactar con el sospechoso, hasta obtener de él las declaraciones que han permitido la localización de Quini.

Finalmente, los medios policiales consultados por EL PAIS afinnan que, a la vista de la investigación llevada a cabo durante todo el secuestro de Quini, «se puede asegurar que no hay el menor indicio de que exista relación entre este hecho y el secuestro del señor Suñer».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de marzo de 1981

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