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Mañana coinciden los paros del personal de tierra de Iberia y las huelgas intermitente y de celo de Renfe

Mañana, lunes, coinciden dos huelgas de transportes que podrían afectar gravemente durante toda la jornada al tráfico de viajeros y mercancías por todo el territorio nacional. El personal de tierra de Iberia tiene anunciado un paro intermitente entre las ocho y diez de la mañana, cuatro y seis de la tarde y las diez y doce de la noche. La plantilla de Renfe, tras la ruptura de negociaciones para el convenio colectivo y la solicitud de la dirección de conflicto colectivo, continuará mañana los paros intermitentes y la huelga de celo que viene llevando a cabo desde el día 23 de enero. A estas acciones se sumará mañana la huelga en los sectores naval y siderúrgico, en apoyo, también, de sus reivindicaciones económicas ante la Administración.

La dirección de Iberia está dispuesta a mejorar la oferta salarial para el personal de tierra (8% en tabla), siempre y cuando se desconvoque la. huelga anunciada para mañana y los próximos días 4, 6, 9, 13 y 16 de febrero, entre las ocho y diez de la mañana, las cuatro y seis de la tarde, y las diez y doce de la noche, aseguró ayer un portavoz autorizado de la compañía a EL PAIS.En el supuesto de que el comité de empresa desconvocara la huelga del personal de tierra, la dirección de Iberia negociaría con el Instituto Nacional de Industria, que establece la política de salarios, un mayor porcentaje de incremento salarial en base al volumen de pérdidas que el paro anunciado provocará.

Este supuesto de desconvocatoria se trató ayer sin que al cierre de la presente edición se llegara a un acuerdo, que aún podría alcanzarse durante la jornada de hoy. La diferencia, no obstante, entre la oferta empresarial, un 8% de incremento salarial en tabla, y la petición de los trabajadores, el 15%, resulta tan amplia que las esperanzas de desconvocatoria parecen remotas.

En el origen de la huelga figura también la discriminación entre el personal de vuelo y el de tierra. En este sentido, el mismo portavoz de Iberia aseguró que la empresa, en la revisión de la tabla salarial del presente año, no dará trato discriminatorio a estos colectivos, por lo que ninguna de las plantillas superará el techo salarial establecido por el Instituto Nacional de Industria respecto a las empresas con pérdidas.

El paro responde en parte a un intento de sensibilización de la opinión pública. Los trabajadores rechazan el concepto de «empresa en pérdidas» que el INI aplica a Iberia, al considerar que las pérdidas responden al carácter de empresa de servicios con una política, de precios basada en ese criterio de servicio público. El comité considera asimismo la posibilidad de solicitar una auditoria en la empresa, por entender que el déficit de explotación de la compañía (6.595 millones durante 1980 en la red nacional) podría deberse también a deficiencias en la gestión.

La dirección de la empresa, por su parte, hace hincapié en que los resultados negativos de la compañía responden a causas externas, que en síntesis son: un importante alza del precio de los carburantes, una red interior sobredimensionada, precios políticos no subvencionados en algunos servicios y un retraso considerable entre la solicitud de nuevas tarifas y el visto bueno de la Administración.

El presidente de Iberia, Felipe Cons, sin embargo, pretende restablecer el equilibrio económico de la empresa Fiara el año 1982. En una reunión mantenida con todos los gerentes de la compañía a mediados de semana, Cons expuso un plan estratégico.

Iberia sólo garantiza los servicios de llegadas

Iberia no dispone en la actualidad de una relación completa de los vuelos que se verán afectados por la huelga del personal de tierra, cuya plantilla asciende a 17.500 trabajadores. Aunque ya ha confeccionado una lista con cancelaciones de vuelos para los seis días de paro, mantiene la certeza de que se producirán irregularidades (retrasos en las salidas) difíciles de estimar con antelación. En cualquier caso, la compañía recomienda a los pasajeros con plaza reservada en los vuelos afectados por la huelga (entre ocho y diez de la mañana, cuatro y seis de la tarde, y diez y doce de la noche, de los próximos días 2, 4, 6, 9, 13 y 16) que se dirijan a la oficina de Iberia o agencia de viajes donde hicieron las reservas. Iberia, no obstante, se compromete a ofrecer los servicios pertinentes a todas las llegadas, para lo cual dispondrá de 1.200 trabajadores que garantizarán los servicios mínimos en toda la red.

La dirección de Renfe solicita conflicto colectivo

La dirección de Renfe presentó ayer ante el Ministerio de Trabajo la declaración de conflicto colectivo, que podría desembocar en un laudo, como ocurrió el año pasado con ocasión de la negociación del convenio colectivo. La empresa justifica su decisión en el carácter de servicio público de la entidad y «después de comprobar la inamovilidad de la postura de la representación laboral».Ayer, nuevamente, se reunió la comisión negociadora desde primeras horas de la mañana con el fin de buscar una salida al conflicto. En este encuentro, calificado por la empresa de informal el director del área de personal manifestó que no tendría inconveniente en retirar la declaración de conflicto colectivo si se llegara a un acuerdo. Ante la persistencia de las posturas, la reunión concluyó sin acuerdo. Según el comité de empresa, la dirección de Renfe se mantiene en su oferta (que había subido de un 8% a un 10% de incremento salarial) mientras no se desconvoque la huelga de celo.

La huelga de celo, llamada por los trabajadores «campaña de seguridad», se inició el pasado martes y se sumó a los paros intermitentes que desde el día 23 de enero lleva a cabo el personal de Renfe. Ambas acciones, en principio. tienen previsto su término a las cero horas de mañana.

El actual conflicto de Renfe se encuentra centrado fundamentalmente en el tema del incremento salarial. Mientras la empresa ofrecía un 8% de aumento sobre masa salarial, basado en las limitaciones presupuestarias impuestas a Renfe, el comité solicitaba un incremento sobre masa salarial igual al I PC, previsto en un 15%.

Ante la falta de acuerdo, el comité intercentros convocó una serie de paros intermitentes, de ocho a diez de la mañana y de ocho a diez de la noche durante los días 23, 26, 28 y 30 de enero y 2 de febrero, a la que se vino a sumar la huelga de celo. La empresa impuso el pasado día 30 el decreto de servicios mínimos para garantizar una parte de las prestaciones a los usuarios.

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