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El líder de la oposición surcoreana no será ejecutado

La pena de muerte decretada contra Kim Dae Jung, líder de la oposición surcoreana, fue conmutada ayer por la de cadena perpetua. La decisión fue tomada por el Gobierno de Seúl, que actuó por orden del presidente Chun Doo Hwan, que utilizó su derecho de gracia.El presidente surcoreano reunió su Gabinete una hora después del anuncio de la decisión del Tribunal Supremo de rechazar el recurso presentado por un dirigente de la oposición condenado a muerte por un tribunal militar.

Amnistía Internacional, organización de defensa de los derechos humanos, pidió ayer, mediante un comunicado publicado en Londres, la «liberación inmediata e incondicional» del jefe de la oposición surcoreana, Kim Dae Jung.

La rapidez del Gobierno en conmutar la sentencia ha sorprendido a los observadores en Seúl, que, sin embargo, esperaban una decisión de clemencia por parte del presidente antes del inicio de su viaje a Washington, la semana próxima.

El ministro de Información declaró que el Gobierno adoptó esta decisión tras haber tomado en consideración los numerosos llamamientos de clemencia que llegaron a Seúl desde varias partes del mundo. También subrayó que Kim Dae Jung redactó personalmente una petición de clemencia en la que se arrepentía de sus «fechorías».

El general Chun, de 56 años de edad, está intentando demostrar que controla bien la situación y puede permitirse el lujo de mantener en vida a su principal adversario, a pesar de que varias autoridades militares hayan reclamado la ejecución del líder de la oposición.

Kim Dae Jung, de 56 años de edad, ha pasado la mayor parte de su vida en la cárcel por motivos políticos. En numerosas ocasiones compareció ante tribunales.

La vida política del principal dirigente de la oposición surcoreana comenzó en 1945, año en el que inició su militancia política en una organización izquierdista. Dos años después viró a la derecha, cuando los norcoreanos invadieron Corea del Sur. Fue entonces condenado a muerte por primera vez, en 1950. A partir de 1960 in tensificó su actividad política y, en 1971, fue candidato del Partido Demócrata en las elecciones presidenciales, como rival del presidente Park Chung Hee.

Continuó su campaña de oposición desde Japón, donde estuvo exiliado a partir de 1972. Un año después fue secuestrado en Tokio por agentes de la policía política surcoreana, que le condujeron a Seúl y le retuvieron en arresto domiciliario. Después del asesinato de Park Chung Hee, en 1979, recuperó sus derechos civiles, pero, en mayo de 1980, fue nuevamente detenido y acusado de subversión y conspiración contra su país. El pasado 17 de septiembre fue condenado a muerte por un tribunal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de enero de 1981