La mejor banda valenciana reside en Madrid

La mejor banda de música del País Valenciano nació el martes en Madrid. Ciento cuatro profesores pertenecientes a la Orquesta Nacional de España, Orquesta de RTVE, y las bandas Municipal de Madrid, del Regimiento del Rey, de la Guardia Civil, de la Policía Nacional y de la Armada Española, además de tres profesores independientes, dieron su primer concierto. Estos músicos valencianos, residentes todos ellos en Madrid, han fundado la Gran Banda Sinfónica con el deseo de divulgar la cultura musical de su tierra y colaborar en campañas de tipo benéfico.De los seiscientos músicos valencianos que residen en Madrid, solamente de un escogido centenar ha podido formar parte de esta banda, que ha nacido con el deseo de rememorar el ambiente y el estilo de las viejas agrupaciones de los pueblos, en las que todos sus componentes se formaron.

La banda surgió de una conversación informal, pero en escaso tiempo ha logrado su formación y la confección de sus estatutos. La primera condición para quienes voluntariamente se han agrupado es la de no percibir emolumentos. Este centenar de músicos, que tendrá dificultades para sus propios ensayos y actuaciones, en función de las obligaciones profesionales, sólo pretende lograr una agrupación de viento que sea única en su calidad y en el número de profesores, para poder ofrecer conciertos auténticamente espectaculares.

Un tercio de la Gran Banda nació en el distrito de Liria, pero también cuenta con músicos de poblaciones de gran tradición bandística, como Cullera, Carcagente, Catarroj a y Villanueva de Castellón. La primera actuación pública, dirigida por Vicente Sempere Gomis, estuvo basada en la interpretación de Lo cant del Valenciá, de Sosa, Marcha burlesca, de Palau; Suite en la, de J. Gómez; Tocata y fuga, de Bach, y Cuadros de una exposición, de Mussorgsky.

El público, puesto en pie, aplaudió durante más de cinco minutos al final del concierto. La Gran Banda, en su presentación, dedicada al pueblo de Madrid, añadió al programa el Preludio de la Revoltosa, de Chapí; el Himno de la exposición, de Serrano, y el Himno nacional.

El gran milagro de esta banda ha sido lograr en escaso tiempo una conjunción que solamente es posible tras largos meses de preparación. Sus próximos conciertos constituirán un acontecimiento de primer orden.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 17 de diciembre de 1980.