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Existen indicios de relación entre el uso de tampones y el síndrome del "shock" tóxico

El escándalo producido en Estados Unidos a raíz de la muerte de unas trescientas mujeres, como consecuencia del síndrome del choque tóxico y su inmediata asociación a la marca de tampones Rely como responsables directos de buena parte de los casos, ha dado paso a un análisis en profundidad de la influencia de los tampones higiénicos, en el proceso infeccioso producido por la toxina segregada por el estafilococo aureus, presente en la vagina del 5% al 15% de las mujeres.

No se puede saber con exactitud cuántas mujeres han muerto en Estados Unidos diagnosticadas del síndrome del choque séptico o endotóxico. Por un lado se habla de 299 mujeres menores de treinta años. Pero resulta imposible dar cifras, ya que hasta el mes de agosto no se asoció la infección bacteriana causante de la enfermedad con los tampones. No es cierto que todos los casos se hayan producido por uso de una marca determinada -Rely- (que precisamente anuncia en la televisión americana la actriz Angie Dickinson). El 71 % de las mujeres afectadas, efectivamente usaban esa marca, pero el resto utilizaban otras no menos conocidas.Hace tiempo que el uso de tampones está en entredicho y han sido abundantes las denuncias hechas en Estados Unidos sobre el tema, precisamente por producción de ulceraciones. Debe advertirse que la marca Rely tiene un dispositivo de introducción de plástico, y en algunos casos las ulceraciones fueron debidas a falta de delicadeza de la usuaria al insertarlo.

Los tampones Rely, actualmente retirados del mercado norteamericano, basan su éxito en la superabsorción, Según los informes de la empresa «son capaces de absorber diecisiete veces su volumen». En esta gran absorción puede residir la gravedad del problema. Por un lado, la mucosa vaginal, con un determinado ph que la convierte en bactericida y, por tanto, en una buena protección contra las infecciones, queda absorbida por la potente esponja del tampón, fabricado a base de materiales sintéticos. Por otra parte, muchas de las quejas de las usuarias se produjeron porque el tampón era capaz de quedarse pegado y, al extraerlo, levantar la delicada piel interior de la vagina, produciendo, sin paliativos, algún tipo de heridas.

Según un conocido ginecólogo español, no es extraño oir a las mujeres de nuestro país que los tampones superabsorbentes les producen irritación y picores.

Los ginecólogos americanos han denunciado además el hecho de que el hilo exterior que queda para poder extraer el tampón, puede ser una fuente importante de contaminación bacteriana, debido a su localización y a la posibilidad de que se manche con restos de la micción o de las heces.

Causas

Bien por la ulceración, bien por la falta de protección que proporciona la mucosa vaginal, el choque parece producirse por la toxina segregada por el estafilococo dureus. Se cree que este estafilococo está presente en la vagina del 5% al 15% de la población femenina. La cifra de incidencia del choque, sin embargo, es muchísimo menor. El centro para el control de las enfermedades de EE UU establece que la enfermedad puede afectar a tres de cada 100.000 mujeres en edad menstrual, aunque -dice- la cifra puede ser mucho mayor. Afecta principalmente a mujeres menores de treinta años. Tampoco es exclusivamente femenino y los hombres parece que también pueden padecer la enfermedad. Se unen, pues, dos aspectos: la existencia del estafilococo en una población considerable y la posibilidad de que la secreción de toxinas se realice en un ambiente favorable, cual es el que queda tras la aplicación de los tampones.Aunque, como es lógico, no se manifieste siempre de la misma forma, los síntomas pueden describirse como un cuadro con fiebre repentina, vómitos, diarrea, erupción en la piel y, a veces, con un brusco descenso de la tensión, y en algunos casos, muerte.

A través de las denuncias americanas de muchas usuarias de tampones, una cantidad considerable de médicos se ha pronunciado en contra de que puedan existir productos de uso prácticamente clínico, sin una revisión y sin una indicación médica. El tampón es un dispositivo de uso interno, de cuya composición normalmente no se habla. Por otra parte, el uso es arbitrario.

Hechas las denuncias, Rely retiró sus productos del mercado. Las demás marcas han advertido a sus usuarias con el correspondiente warning!, a que suelen ser aficionados los americanos. La Tampax ha publicado y firmado un anuncio de gran interés en Norteamérica. Tras una introducción, dice que «estos son los síntomas a los que hay que estar atenta: si notas repentinamente fiebre alta, acompañada de vómitos y/o diarrea durante el período, ponte inmediatamente en contacto con tu médico. Si llevas puesto un tampón, quítatelo. Probablemente no tendrás SST (síndrome de choque tóxido); pero debes asegurarte, porque en algunos casos, raros, el SST puede ser fatal. En el caso improbable de que tengas síntomas de SST o los hayas tenido, no utilices tampones hasta que te haya visto tu médico».

Poco después da unos consejos útiles: «Si usas tampones, cámbiate tres o cuatro veces al día. Son higiénicos y sensibles. Utiliza compresas higiénicas durante la noche y cuando tu período esté terminado».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de noviembre de 1980