El debate por televisión
(...) Algunos debates televisivos han sido de una decisiva importancia, como cuando el presidente Ford afirmó asombrosamente en 1976 que la Unión Soviética no dominaba el Este de Europa. (...) Esta vez ninguno de los candidatos cometió un error semejante. ( ... )El debate televisivo reflejó ampliamente la campaña electoral. Carter dio a entender que a Reagan no se le puede confiar la balanza entre la paz y la guerra, mientras que Reagan se concentró en la crítica de la obra de Carter. Demostró cierta fuerza al discutirse la política exterior, aunque sus realizaciones en este terreno dejasen mucho que desear, y Reagan ha sido fuerte en su ofensiva sobre el estudio de la economía, aunque sus propuestas sobre cómo disminuir los impuestos y acrecentar los armamentos sin producir inflación sugieren que su capacidad para distinguir entre ideas imaginativas y descabelladas no es tan exacta como podía ser.
La gran fuerza de Reagan como político ha sido su capacidad para enunciar en términos simples los temores y aspiraciones de una gran parte de la opinión pública.
30 de octubre


























































