Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
País Vasco: tres asesinatos y un secuestro en veinticuatro horas

Muerto a tiros el posible sustituto de Oreja en el Congreso de los Diputados

San Sebastián
El delegado en Guipúzcoa. de la Compañía Telefónica Nacional de España, Juan Manuel García Cordero y un miembro de la comisión ejecutiva de Unión de Centro Democrático (UCD) en esta provincia, Jaime Arrese Arizmendiarrieta, fueron asesinados ayer en San Sebastián y Elgóibar, respectivamente, en atentados terroristas. Los asesinos dispararon en ambos casos a quemarropa, provocando la muerte instantánea de las víctimas. Hasta el momento, ninguna organización se ha hecho responsable de los atentados. A la hora de cierre de esta edición, un nuevo asesinato se producía en el País Vasco: Felipe Extremiana Unanue, profesor de una escuela de formación profesional, caía muerto en una calle de Amorebieta (Vizcaya) por disparos de dos individuos. A esta escalada terrorista hay que añadir el secuestro del industrial conservero José Garavilla, simpatizante del PNV, llevado a cabo en la noche del miércoles en Bermeo, y la falta de noticias sobre otros industrial secuestrado hace un mes en Orio, Pedro Abreu.

A las 14.40 horas, pocos minutos después de que se hubiera localizado en San Sebastián el cadáver del delegado provincial de la CTNE, dos hombres jóvenes dispararon, en un bar de Elgóibar, contra Jaime Arrese, miembro de la comisión ejecutiva provincial de UCD. Arrese concurrió a las últimas elecciones legislativas ocupando el tercer puesto en la candidatura de su partido por Guipúzcoa, y el próximo martes, la comision ejecutiva de la que formaba parte debía pronunciarse sobre la posibilidad de que él mismo ocupara el escaño en el Congreso de los Diputados vacante por la dimisión de Marcelino Oreja.Jaime Arrese, según los testimonios recogidos por EL PAIS, acudía todos los días laborables al bar Iriondo, donde fue tiroteado, para tomar café después del almuerzo. El atentado se produjo cuando llevaba unos minutos en el bar, junto a la barra. Dos jóvenes irrumpieron en el establecimiento, dirigiéndose hacia donde se encontraba Arrese. De un manotazo, los agresores apartaron a otra persona, que se encontraba casualmente junto al dirigente centrista, e hicieron varios disparos que alcanzaron de lleno a la víctima. Arrese quedó tendido sobre la barra, sangrando en abundancia.

El atentado se desarrolló con gran rapidez, y sólo los clientes que vieron las armas tuvieron tiempo para arrojarse al suelo cuando escucharon las detonaciones. El resto de los presentes, según comentó uno de ellos a este periódico, sólo se apercibió de lo que había sucedido al ver el cuerpo de Jaime Arrese derrumbarse sobre la barra del bar.

Según fuentes oficiales, el dirigente centrista fue alcanzado por cuatro balazos, dos de ellos en la cabeza, otro en el corazón y el cuarto en el pecho. La policía recogió luego varios casquillos de 9 milímetros Parabellum. Una religiosa que trabaja como enfermera intentó prestarle los primeros auxilios momentos después del atentado, pero sólo pudo constatar su fallecimiento. El cadáver fue trasladado, dos horas después, al domicilio familiar, donde quedó instalada la capilla ardiente. Por la tarde se desplazaron a EIgóibar el diputado general de Guipúzcoa Xabier Aizarna, acompañado de varios diputados provinciales, así como del gobernador civil de la provincia, Joaquín Argote, y dirigentes guipuzcoanos de UCD.

Jaime Arrese, de 43 años, había nacido en Elgóibar, estaba casado y tenía dos hijos. Trabajaba en la administración de la empresa Arriola y Compañía, situada a veinte metros del bar Iriondo, y, al parecer, tenía una pequeña participación en su capital. Arrese había sido alcalde de Elgóibar desde abril de 1974 hasta mayo de 1977.

El alcalde en funciones de Elgóibar, José María Oruesagasti, del Partido Nacionalista Vasco (PNV), señaló a EL PAIS que Arrese era una persona respetada en el pueblo y que contaba con muchos amigos de diferentes opciones políticas

Nada más conocerse el atentado, el secretario general de la UCD vasca, Jaime Mayor Oreja, declaró que «la muerte de García Cordero y la de nuestro compañero Jaime Arrese son dos crímenes aborrecibles. A pesar de la angustia que siento», añadió Mayor Oreja, «debo decir que, en mi opinión, los terroristas de ETA se están equivocando, y dan muestras de estar cada día más enloquecidos y desesperados». Recordando que Arrese es el segundo dirigente centrista vasco muerto en atentado en pocos días, Mayor Oreja dijo que «debemos tomar ejemplo, en estos momentos, de la serenidad de qué hacen gala continuamente los cuerpos de la Seguridad del Estado y no amilanarnos».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de octubre de 1980

Más información

  • Jaime Arrese era miembro de la ejecutiva provincial de UCD y ex alcalde de Elgóibar