_
_
_
_
Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

La colonización televisiva francesa

Sólo la ignorancia de quienes programan Televisión Española puede explicar la proyección, el jueves 9 de octubre, de una película reportaje sobre San Francisco hecha por productores y guionistas franceses.Asesorados por S. Cohen, un mediocre profesor de Berkeley (donde no todos son premios Nobel), el reportaje se inicia con la sorprendente afirmación de que el primer explorador europeo en aquellas tierras fue Francis Drake (en 1579). Pues bien, incluso en los libros americanos de bachillerato se lee que fue Juan Cabrillo quien, en 1542, descubrió la Alta California. En homenaje a este hecho histórico, hoy la autopista costera de California se llama Cabrillo Highway, y su trazado sigue muy de cerca el famoso Camino Real. Luego, Cohen frivoliza con el tópico de los violentos «conquistadores», cuando la colonización de la Alta California, al final del siglo XVIII, fue, gracias a los franciscanos, una de las más civilizadas presencias de los europeos en otros continentes, como lo pregonan las veintiuna misiones que allí se han restaurado.

La violencia llegó de verdad con la usurpación a México de gran parte de los actuales Estados Unidos en el tratado de Guadalupe Hidalgo, en 1948. Al año siguiente, la violencia, la codicia y la estafa se generalizaron por toda América del Norte con la «fiebre del oro» y la marcha hacia el Oeste.

Pero los autores franceses de este reportaje no se han enterado de que el español es hoy idioma oficial en California: oímos hablar en francés, por supuesto, y en inglés, chino e italiano, y cuando nos enseñan el barrio chicano de Misión, sólo nos dicen que algunos de los bellos murales que hay en sus calles son contestatarios, ya que sus autores no muestran agradecimiento por «la tierra que les ha dado asilo».

Haz que tu opinión importe, no te pierdas nada.
SIGUE LEYENDO

Tan flagrantes deformaciones de la verdad no certifican sino la triste conclusión de que la Historia la escriben los vencedores. Lo lamentable es que la compren y proyecten aquí. De esta manera, dentro de unos años, los franceses -como hicieron con Nueva Orleans- dirán que San Francisco, tal como indican su nombre y sus vinos, es de origen francés./

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_