Superado el riesgo de muerte del joven al que se le ha reinsertado un brazo en La Paz

El equipo médico de La Paz que practicó en la madrugada del sábado la reimplantación de un brazo al muchacho almeriense Antonio Belmonte -que perdió al ser alcanzado por la hélice de un pesquero- se mostraba «moderadamente optimista», según el parte facultativo que se hizo público a primera hora de la tarde. La impresión general es moderadamente optimista». La intervención quirúrgica realizada por el equipo de traumatología de la ciudad sanitaria madrileña de La Paz, que se prolongó durante cerca de ocho horas, concluyó alrededor de la una de la madrugada del sábado.

«A las 9.30 horas», dice textualmente el parte médico, «se reúne el equipo médico que practicó la intervención para emitir un informe. Está consciente. La mano del brazo reinsertado presenta temperatura. En las falanges de los dedos se presenta coagulación. Carece de importancia el traumatismo craneal, que ayer preocupó a los facultativos, y se estima un plazo de veinte días para demostrar el funcionamiento del brazo.Antonio Belmonte, vecino del pueblo almeriense de Carboneras, perdió el brazo derecho al ser alcanzado por la hélice de la embarcación pesquera, propiedad de su padre, en la que se encontraba trabajando. El suceso ocurrió en la bahía de Carboneras, a primeras horas de la mañana del viernes.

Inmediatamente, el joven fue trasladado a la residencia sanitaria Virgen del Mar, de Almería, cuyos responsables optaron por telefonear a Madrid, dada la gravedad de las lesiones y las escasas disponibilidades técnicas del servicio de traumatología.

El jefe del servicio de traumatología de La Paz, doctor Enrique de Salamanca, indicó que, si el muchacho, junto con el miembro seccionado, se encontraba en Madrid antes de las cinco de la tarde, existía la posibilidad de reinsertarle el brazo, ya que en un período de unas horas la extremidad mantiene su vitalidad antes de que la necrosis inicie su trabajo destructor.

Los responsables del centro médico almeriense se pusieron en contacto con el gobierno civil de la provincia, cuyo titular, señor Bances Alvarez, se comunicó con el capitán general de la región militar, con el director general de Insalud y el delegado del Ministerio de Sanidad.

Ante la imposibilidad de que llegara a tiempo un helicóptero militar de la base de Rota (Cádiz), se buscó un avión. Finalmente, la empresa Michelín, de Almería, informada del caso por las autoridades, facilitó una avioneta de su propiedad, que a las 14.00 horas despegaba del aeropuerto almeriense y una hora y cuarto más tarde aterrizaba en el aeropuerto de Barajas.

El brazo seccionado de Antonio Belmonte, que viajó acompañado por su madre y un médico especialista de la residencia sanitaria de Almería, iba depositado en tina bolsa con hielo, para retrasar el proceso de necrosis.

Desde el aeropuerto de Barajas, el herido fue trasladado en ambulancia a La Paz.

Esta reinserción es la segunda operación de este tipo que se practica en España. La primera se practicó hace dos años en la clínica Nuestra Señora del Pino, de Las Palmas, reimplantando una mano a un joven empleado en una lavandería, el cual está totalmente recuperado.

La operación quirúrgica ha sido un éxito médico, según manifestaron en la dirección del centro, donde ayer por la tarde el joven Antonio Belmonte se encontraba en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) «despierto y fuera de peligro respecto a la posibilidad de perder la vida, aunque es necesario esperar para saber sí puede producirse el rechazo del miembro reinsertado», según la misma fuente.

El equipo médico responsable de la operación, además del doctor De Salamanca, está integrado por los doctores Espaldegui (traumatólogo), Del Fresno, Belascoain, García Torres, Pérez González, Monereu, Hijas y Blanco (microcirugía) y Pola (anestesista).

El director de La Paz, doctor Alfonso Cabeza, manifestó a la agencia informativa Europa Press que «el equipo médico que ha hecho esta operación es uno de los mejores de España y, sobre todo, uno de los médicos, el doctor Pérez González, ha permanecido en San Francisco (Estados Unidos) practicando precisamente esta especialidad de microcirugía».

Sobre la evolución posoperatoria señaló la necesidad de «esperar 72 horas o un poco más para ver cómo se desarrolla el proceso de reimplantación».

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 20 de septiembre de 1980.

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