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El espionaje español utilizó a José Luis Espinosa para una operación en Argelia

José Luis Espinosa, alias Gustavo, Alfredo, Juan Sánchez y otros alias, citado recientemente por un semanario español como miembro de los servicios secretos españoles (véase EL PAÍS del 11 de septiembre), no sólo fue el cerebro organizador del atentado efectuado, en abril de 1978, contra el líder del MPAIAC Antonio Cubillo, sino que tenía como misión montar una vasta operación de penetración en la central sindical argelina UGTA y en el propio Frente de Liberación Nacional (FLN).

Esta operación pudo se abortada a tiempo gracias al conocimiento que los servicios de seguridad argelinos tenían del individuo, aunque no pudo evitarse el intento de asesinato contra Cubillo. Así lo ha podido confirmar EL PAÍS de fuentes fidedignas argelinas y del propio secretario general del MPAIAC.El padre de este personaje clásico de colaborador de la antigua Brigada Político-Social y otros servicios paralelos de la policía española, Rodolfo Espinosa, ejerció como comisario de policía de la localidad de San Pedro del Pinatar hasta 1939. Al término de la guerra se trasladó a Orán en unión de otros exiliados republicanos, siendo internado en el campo Morán, instalado en Boghari. Falleció posteriormente en Argel en 1960.

José Luis Espinosa visitó Argel por primera vez en 1959, donde ejerció como carpintero y se afilió a la organización denominada Tercera República, que agrupaba a buena parte de los exiliados españoles. Militando en esa organización adoptó el nombre de guerra de Gustavo y fue enviado a España, a la zona de Valencia, donde estuvo trabajando algún tiempo, haciéndose llamar Juan Sánchez.

La Tercera República lo nombró en 1965 responsable militar «en el interior», encargado de recuperar diversos alijos de armas. Ese año se trasladó a Bayona, donde se le entregó una maleta que contenía varias pistolas y metralletas, y a Fuenterrabía, donde recibió dos cajas de dinamita.

Al parecer, en uno de los viajes que hizo a Murcia fue detectado por la Guardia Civil, detenido y sometido a interrogatorio. Su liberación, tras haber desaparecido cinco días, causó sospechas en la sede argelina de la Tercera República.

Cubillo le conoció en los años 1964 y 1965, siéndole presentado por miembros de la citada Tercera República. El dirigente del MPAIAC admite que confió en la sinceridad de Espinosa durante algún tiempo, aunque en Argel ya se sospechaba de él, y se le relacionaba con la detención de militantes de la Tercera República que habían llegado a España. Con posterioridad al intento de asesinato de Cubillo, éste supo que Espinosa estuvo implicado en la muerte, ocurrida en Barcelona, de un miembro del Partido Comunista de España Internacional (PCEi), llamado Juan Guerrero, El PCEi acusó, por error, al PTE de este asesinato, cuando al parecer la muerte de Guerrero obedeció a una delación de Gustavo, según Cubillo.

En mayo de 1977, Espinosa volvió a Argel, donde se presentó como miembro del secretariado provincial de Murcia de UGT, disponiendo de fotocopias que lo atestiguaban. Espinosa afirmó que deseaba visitar las sedes del FLN y de la Unión General de Trabajadores Argelinos (UGTA). El propio Cubillo te acompañó a la sede de la UGTA, ya que Espinosa dijo que no conocía bien las señas.

A partir de esa fecha, Espinosa visitó regularmente Argel y logró trabar relaciones con la UGTA. En cada una de sus visitas se personaba en las oficinas del MPAIAC, en el centro de la capital argelina.

Cubillo no sospechaba todavía de Espinosa, como lo prueba el que siguiera invitándole a su domicilio. En una ocasión le presentó a los GRAPO, aunque les pidió que extremaran la prudencia con el personaje, del cual se empezaba a desconfiar seriamente en Argel. El dirigente del MPAIAC empezó, desde entonces, a adoptar medidas.

Llevar a Cubillo a Toulouse

En marzo de 1978, Espinosa volvió a visitar Argel y a Cubillo, al cual le propuso llevarle a Toulouse para entregarle un alijo de armas. Cubillo se negó a ello, por suponer que ni la oferta ni el individuo merecían el riesgo. El secretario general del MPAIAC supone que, en esa ocasión, Espinosa ya se había traído consigo a los autores materiales del intento de asesinato contra él: Juan Antonio Alfonso González y José Luis Cortés Rodríguez, encarcelados actualmente en Argelia.Cubillo comunicó a los servicios argelinos la llegada de Espinosa, pero éste no pudo ser localizado porque, al parecer, había penetrado con un pasaporte falso establecido a nombre de Alfredo Pérez, por el consulado español en Burdeos. Ese pasaporte, según Cubillo, le fue entregado a Espinosa en Burdeos por un coronel apellidado Valero.

Espinosa no fue localizado por los servicios de seguridad argelinos y logró salir del país. El 2 de abril de ese año, González y Cortés llegaban a Argel con la misión de asesinar a Cubillo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de septiembre de 1980

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