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Quinto Gobierno Suárez

Fernández Ordóñez: "Negociaré una ley de divorcio aceptable por todos"

Gran parte de los ministros del nuevo Gabinete Suárez se mostraron anoche con bastantes reservas a la hora de opinar en torno a la resolución de la crisis y la política que van a seguir en sus respectivos departamentos, declinando en algunos casos hacer declaraciones. Uno de los nuevos ministros, Francisco Fernández Ordóñez, anunció su propósito de negociar una ley de divorcio «aceptable por todos». José Pedro Pérez-Llorca, Juan Antonio Ortega y Juan Antonio García Díez declinaron, a través de sus colaboradores, la invitación a realizar declaraciones.

«En el tema del divorcio, que es de importancia histórica», afirmó Fernández Ordóñez, «intentaré negociar una ley aceptable por todos y adaptada a la situación social le España. De cualquier forma, es algo para tratar con mucha prudencia y moderación».Sobre la tarea general de su nuevo cometido, manifestó su firme voluntad de actuar sobre la modernización real de la sociedad, dentro de lo conveniente, y añadió: «Mi propósito fundamental es servir desde mi puesto dentro de la política del Gobierno aquellos valores de libertad, progreso y justicia que inspiraron la Constitución democrática española, y que deben incorporarse a nuestro derecho positivo y a su aplicación en la vida diaria».

Pío Cabanillas: "Hacer verdad la Constitución"

Uno de los nuevos ministros, Pío Cabanillas, que algunos observadores vienen señalando desde meses atrás como el principal colaborador del presidente del Gobierno en la salida de la crisis, manifestó que «el nuevo Gabinete de UCD nace convencido de las dificultades políticas y económicas».El nuevo ministro de Estado adjunto al Presidente afirmó que, entre las misiones con que se enfrenta este Gobierno, se encuentra hacer verdad la Constitución como norma de convivencia y cauce de las libertades y las autonomías.

Pérez Miyares: "Ilusión e interés"

El nuevo ministro de Trabajo, Félix Manuel Pérez Miyares, manifestó anoche a este periódico que accedía al Gobierno con «ilusión, interés y gusto» y precisó que «mi vocación política está en el mundo del trabajo». «Desde que me inicié en política, siempre he estado vinculado al mundo laboral. Creo que lo conozco, ya que son muchos años delicado a ello, primero en el terreno sindical, y luego, en la Comisión de Trabajo del Congreso».«Entre las tareas inmediatas con que me encuentro están el desarrollo del Estatuto de los Trabajadores, la ley Básica de Empleo y las elecciones sindicales», añadió

Cavero: "Ministerio apasionante y difícil"

Iñigo Cavero, nuevo ministro de Cultura, supo, desde el primer momento de la crisis, que el presidente Suárez no iba a prescindir de él, según sus propias palabras. «Aunque no le expresé ninguna preferencia», dijo, «Cultura me parece un ministerio apasionante, comprometido y difícil». No avanza ningún plan dentro de su nuevo departamento, «porque, después de pasar por otros dos ministerios, se aprende que es necesaria la prudencia y que concretar líneas de un programa sin estudiar los temas puede ser aventurado o irresponsable. Parte de mis propósitos se reflejarán en el programa que el Gobierno presente al Congreso y otra parte estará condicionada por la actuación de mis antecesores».

Punset: "Política complementaria a la marcha de la economía"

Eduardo Punset, ministro para las Relaciones con la Comunidad Económica Europea, resaltó dos aspectos básicos que determinarán la actuación de su departamento. «En primer lugar», comentó, «pienso que todas las cosas que hay que hacer para adecuar el aparato productivo para nuestra integración en la CEE son las mismas cosas que hay que realizar para salir de la actual crisis económica».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 1980

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