Dificultades para un comunicado conjunto sobre la visita de Berlinguer a China
El secretario del Partido Comunista italiano (PCI), Enrico Berlinguer, ha visitado ayer la zona de Shanghai, donde, en 1912, fue fundado el Partido Comunista chino. En esta ciudad, de diez millones de habitantes, el secretario del PCI fue recibido anoche por el jefe del partido en esa ciudad, y todo indica que la primera parte de los coloquios con los dirigentes de Pekín ha concluido.
No se prevé la difusión del comunicado final conjunto, que, por otra parte, sería bastante difícil de redactar. Habrá declaraciones separadas cuando, dentro de cuatro días, concluya la estancia de los comunistas italianos en la República Popular china.
Prudentemente, Berlinguer ha recordado en sus intervenciones públicas que su presencia en Pekín no está dirigida «contra ningún otro» y, en cierto modo, se ha presentado como intermediario entre los partidos que se «inspiren en la idea de paz, del progreso y del socialismo».
El primer balance de la visita y el hecho más destacado sigue siendo la reconciliación entre los comunistas italianos y los chinos.
Las entrevistas celebradas desde el pasado lunes han testimoniado que, si bien en el terreno afectivo se advirtieron muchos acercamientos, en el terreno político cada uno mantuvo la línea fijada desde el primer día.


























































