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UCD se opuso a la mitad de los puntos del orden del día

Los concejales centristas del Ayuntamiento madrileño mantuvieron durante el pleno ordinario de ayer -previo al extraordinario de presupuestos- una actitud de oposición casi sistemática a la mayor parte de los puntos del orden del día. El equipo de gobierno municipal fue acusado de totalitario, ineficaz, falso y oportunista.La sesión, que se prolongó durante cinco horas, estaba destinada fundamental mente a la desconcentración de poderes en las juntas municipales de distrito y los nuevos cauces de participación vecinal, además del concurso sobre el futuro centro cívico de la Vaguada, la suspensión de planeamíento en una zona de Chamartín, el color definitivamente blanco de los taxis, o el Patronato Municipal de Turismo.

La oposición de los concejales centristas, que se manifestó en quince de los 32 puntos del orden del día, la inició Luis Peral a propósito de los nombramientos de representantes municipales en centros sanitarios madrileños. Su crítica se basó en que debían ser personas de la comisión de sanidad, tal como había prometido en su día el concejal Juan Francisco Pla. El aludido contestó que se había nombrado a presidentes de juntas municipales de aquellos, distritos en los que están ubicados los centros sanitarios. Tras una anodina discusión, la primera de las muchas que se repetirían, se pasó a la votación y el punto salió adelante con el voto en contra de UCD.

La siguiente polémica se organizó por el decreto de descentralización de competencias municipales. Antonio Vázquez (UCD) inició lo que sería el más largo y agrio debate de la sesión. Manifestó que la desconcentración debiera haberse hecho con la ley Especial de Madrid, porque hay cauces para ello, y añadió que el tema se ha llevado de mala manera y que la descentralización es totalmente personalista y presidenciatista, por-que el trasvase de poderes se hace a los presidentes y no a las juntas municipales. «Supone una cierta mejora y por eso no vamos a votar en contra esta vez, pero lamentamos el inctrnplimiento de programas electorales y el engaño a los ciudadanos.»

Alonso Puerta (PSOE) pidió al concejal centrista más rigor en sus intervenciones, para explicar después que una descentralización en condiciones sólo puede hacerse con. competencias propias, personalidad jurídica y presupuestos; tres cosas que no otorga la actual ley de Régimen Local.

Ramón Tamames añadió que de las restricciones en la descentralización sólo se puede responsabilizar a UCD, partido que prometió que en octubre lleva.ría al Parlamento la nueva ley de Bases de Régimen Local y que seis meses después solamente ha anunciado que cambiará el sistema de elección de alcaldes a la vista de lo ocurrido en las pasadas elecciones.

A partir de ahí, las intervenciones no sólo no aportaron luz al tema, sino que se destinaban a agravios del tipo de «se quiere seguir el ejemplo de Corporaciones Comunistas italianas» (Antonio Vázquez) o «algunos utilizan un lenguaje que recuerda las consignas de los partes de Radio Nacional» (Ramón Tamames).

Con la participación ciudadana en las juntas municipales de distrito se volvieron a utilizar argumentos semejantes. Aunque aquí el miedo de UCD era que los consejos de barrio lleguen a convertirse en algo semejante a las comisiones de cuadra de La Habana. Su rechazo del punto se basó en la mala redacción del documento y en que los consejos pueden dar más representatividad a los vecinos que a los concejales elegidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de marzo de 1980