En país devorado por el terrorismo político
En los últimos cinco años, los grupos armados de extrema izquierda y extrema derecha han lado muerte a unas 3.000 personas (2.500 sólo desde comienzos de 1978).La industria turca sólo opera a un 25% de su capacidad debido a la escasez de energía y de materias primas. A finales de 1979 la inflación alcanzó el 100% y el paro pasó a ser de dieciocho millones de personas.
La ley marcial, en vigor desde hace cinco años en diecinueve de las 67 provincias, no ha podido acabar con los asesinatos, los atentados y los atracos terroristas.
Demirel formó Gobierno en noviembre, tras la dimisión de Ecevit, cuyo Partido Republicano del Pueblo sufrió una aplastante derrota en las elecciones de octubre.
El problema del terrorismo, que data de 1960, se recrudeció en 1975, alcanzado mayores proporciones esta vez porque los extremistas de izquierdas y de derechas están mejor organizados y pertrechados.
La vendetta política llega a todos los puntos del país, en forma de luchas sectarias entre la mayoría de musulmanes sunnitas y la minoría clifita del sureste de Turquía.
El partido de centro-derecha de Demirel y el de centro-izquierda de Ecevit cuentan con el 80% de los votos de la nación.


























































