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Tribuna:

Horas extraordinarias / y 2

Los ochocientos millones de pesetas que RTVE pagará este año a su personal en concepto de horas extraordinarias encarecen los productos fabricados por TVE hasta el punto que los altos ejecutivos de la dirección de Medios Técnicos y Operación aconsejan incrementar, por ser más económico, la emisión de programas ajenos. El informe confidencial redactado por aquella dirección -Análisis de las causas que generan horas extraordinarias y posibles soluciones al problema- pone al descubierto prácticas irregulares por parte de directivos y trabajadores, la desorganización interna y falta de coordinación entre los distintos departamentos y, sobre todo, confirma que TVE no está en grado de producir al ritmo que le impone la necesidad de emitir diariamente programas.La falta de personal en algunos sectores es, según los altos directivos que elaboraron el informe, la primera de las causas que genera horas extraordinarias: «Algunos servicios tienen exceso de personal en relación a las necesidades, pr ejemplo: unidades móviles otros son claramente deficitarios por ejemplo, construcción de decorados.» El informe denuncia también la inadecuación de horarios, los sucesivos cambios en los equipos directivos y la «tendencia de muchos jefes a favorecer al personal a sus órdenes», generando horas extraordinarias innecesarias. En el epígrafe «tolerancia» se afirma que en realidad muchas de esas horas extraordinarias no se trabajan, porque «muchos responsables, orgánicos o no, han tenido o se han visto forzados, por sus circunstancias diversas, a tolerar la generación de horas extraordinarias o, lo que es peor, a permitir su cómputo sin que realmente se hicieran: como medio de compensación de irregularidades o problemas de competencia; por paternalismo; para tener al equipo contento o por presiones del mismo (sobre todo en trabajos en el exterior), y por comodidad (el contar con las horas extras evita una planificación más estricta)».

Los retrasos en el cierre de las emisiones, la alteración o cambios en programación y producción, la falta de coordinación entre las distintas áreas que desconocen sus recíprocas necesidades, «programas que están planificados desde el primer momento con prolongación de jornada», «retrasos de actores», «horarios de personal no coincidentes con el plan de trabajo» (es decir, programas que se graban, por ejemplo, en horario de tarde cuando su personal tiene horario de mañana), «horarios de producción que obedecen a intereses particulares del realizador, de los actores, del productor, etcétera», son algunas de las causas enumeradas bajo los epígrafes «necesidades ineludibles» y «características de algunos trabajos».

Los directivos reconocen que en las actuales circunstancias no es posible preparar previamente los programas y que se ven forzados a producir según el ritmo de las emisiones y programación no planificada o desconocida. «Mientras haya que terminar aprisa y corriendo y a toda costa, la producción de un programa para que pueda emitirse en el plazo de días, cuando no de horas, los órganos rectores de la producción se verán sometidos permanentemente al "chantaje" de quienes tienen interés por prolongar la grabación o filmación correspondiente. »

La Ordenanza Laboral es invocada por los directivos como causa provocadora de horas extraordinarias, puesto que en TVE existen funciones a las que nadie atiende «Por ejemplo», añade el informe «ya no hay mozos en los estudios Mover un elemento cualquiera es un problema. Muchas veces una grabación se retrasa por problema tan tontos como el que nadie quiere cambiar un mueble de sitio. Aunque la Ordenanza Laboral se firmó el 19 de diciembre de 1977 obligaba a publicar el reglamento de régimen interior en el plazo de cuatro meses, hoy, casi dos años después, todavía no hay reglamento. «Es fundamental una llamada al orden», sentencia este informe en que, por primera vez, altos directivos del actual equipo ponen en entredicho su propia gestión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de noviembre de 1979