Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

La teología de Hans Küng

El artículo publicado en EL PAIS el pasado 21 de octubre, donde el célebre teólogo de Tubinga, Hans Küng, analizaba críticamente «un año de pontificado de Juan Pablo II», ha escandalizado a algunos teólogos que están perfectamente dispuestos a hacerle la «corrección fraterna» a Küng y no hacérsela a Juan Pablo II. Uno de estos teólogos acaba de poner verde al autor de ¿Existe Dios? e ¿Infalible?: una pregunta, basando su ataque en el estilo interrogativo de la teología de Hans Küng. En una flagrante contradicción, califica el estilo de Küng de «arrogante». Yo me pregunto sí se puede calificar hoy de arrogante una teología que parte de preguntas y si no lo será más una teología que parte de respuestas. Los defensores a ultranza de la teología tradicional saben muy bien que esta no ha sido uniforme en su historia y que han sido precisamente las preguntas planteadas por los teólogos las que le han hecho avanzar. Y, en cuanto al asunto que nos ocupa, fueron más arrogantes las «críticas despiadadas» que algunos «teólogos anticonciliares» hicieron a Pablo VI (sobre todo por su Populorum progressio) y al concilio Vaticano II, que las críticas hechas por Küng a Juan Pablo II. Aquellas tuvieron el signo de la admiración y de la ira. Estas, el de la interrogación, de la humildad. El signo que habría que poner, precisamente, en cualquier libro de teología. En un mundo como el nuestro, donde apenas quedan cuestiones dogmáticas o morales -ni, por supuesto, políticas- definitivamente cerradas.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_