Fotonoticia:
Protesta española.
Una verja de hierro separa a Fernando Claudín (derecha) y representantes del PSOE, PCE, PTE y LCR del secretario de la embajada checoslovaca en Madrid, que no permitió la entrada a la delegación que solicitó, en un escrito, la liberación de los seis disidentes. Los diplomáticos adujeron que se trataba de «una injerencia interna».


























































