Salamanca tendrá su primer gran parque gracias a un "regalo" de los jesuitas

De esta manera, el primer Ayuntamiento democrático de Salamanca puede conseguir un objetivo que no alcanzó ninguno de sus predecesores, pese a que la creación de un parque de grandes dimensiones en el centro urbano constituyó una de las principales ambiciones de cuantos alcaldes tuvo la ciudad en los últimos cuarenta años. En la actualidad, sólo el parque de La Alamedilla, muy reducido en sus dimensiones, sirve como zona de esparcimiento ciudadano.

Dos mil millones, valor de la finca

El Ayuntamiento decidió desde el principio destinar el solar de los jesuitas a parque natural, en el que tuvieran cabida distintas atracciones, un auditorio, un zoológico, algún restaurante y otros servicios. Aunque inicialmente se pensó en utilizar como modelo el Tívoli, de Copenhague, e incluso se proyectó un posible viaje a la capital danesa, empieza a cobrar mayor fuerza la posibilidad de encargar el diseño y la organización del parque a Pedro Bofill, porque se considera que el prestigioso arquitecto encontraría sobrados motivos y alicientes para realizar un gran trabajo.Al fijar el precio de los terrenos, los jesuitas han condicionado su utilización para parque público. El valor del solar, de forma rectangular, que termina en las proximidades del Tormes, podría acercarse a los 2.000 millones de pesetas, según la cotización actual del suelo en la zona. En estos momentos, una parte de la finca está ocupada por árboles frutales, cuya producción anual supone 350 toneladas de fruta, y otra se encuentra sembrada de maíz, que se destina a alimentación de ganado.

Ya existe un acuerdo firme entre el Ayuntamiento y los representantes de los jesuitas en España, aunque se requiere todavía la aprobación de dicha cesión por parte del Capítulo General de la Compañía de Jesús y del Vaticano. No obstante, fuentes de la Corporación municipal dan por segura la adquisición del solar, dada la encomiable actitud de la orden religiosa, dispuesta a favorecer los intereses de la ciudad.

Salamanca no es verde

Las características monumentales e históricas de Salamanca han impedido la planificación de zonas verdes en su casco urbano, donde las calles y plazas resultan angostas y reducidas. Al mismo tiempo, estas peculiaridades de la ciudad han abonado en las inmediaciones del casco tradicional una especulación del suelo especialmente contraria a los espacios abiertos. Por ello, los anteriores ayuntamientos tuvieron que buscar las zonas verdes en el parte que La Aldehuela, sito en el término municipal de Cabrerizos, o en el paseo Fluvial, una obra interesante aunque de limitadas pretensiones y con muy pocos árboles.El actual Ayuntamiento salmantino tiene entre sus proyectos ya avanzados la ampliación del paseo Fluvial, que se uniría casi con La Aldehuela, y la remodelación de este parque hasta dotarle de aliciente. Para ello, la oficina técnica municipal estudia la construcción de seis piscinas, cuatro pistas de tenis, un polideportivo, un frontón y un campo de minigolf, así como la instalación de un camping, un cine al aire libre, una explanada para audiciones musicales en torno a algunos bares y terrazas, merenderos y un restaurante.

Antes el Ayuntamiento deberá conseguir una estrecha colaboración por parte de la Diputación, totalmente controlada por UCD, para que las aguas del Tormes lleguen más limpias a La Aldehuela, la playa de Salamanca, donde se bañan diariamente, pese a la expresa prohibición en vigor, muchos cientos de salmantinos. Sin embargo, la Corporación provincial no ha querido subvencionar en su actual presupuesto para abastecimiento de aguas y aguas residuales la instalación de una depuradora en Santa Marta de Tormes, que reduciría de manera considerable la contaminación que arrastra el río en la zona de La Aldehuela.

Más compras a la Iglesia

Pese a todo, el Ayuntamiento de Salamanca se muestra confiado en hallar soluciones. Por ahora -como hecho más significativo de sus «cien dias» de gestión- ha ampliado de manera considerable su patrimonio. Aparte los terrenos de los jesuitas, el municipio adquirió el colegio de los Hermanos de la Salle, con una superficie de 140.000 metros cuadrados, de los que 5.000 están ocupados por un edificio de cinco plantas al que se trasladarán numerosos servicios municipales y donde se crearán otros nuevos.La Corporación adquirió estos terrenos en 105 millones de pesetas; una parte será cedida en su día a cooperativas de viviendas constituidas por trabajadores, que encontrarán así solares asequibles. Esta forma de frenar la especulación fue uno de los principales objetivos del programa municipal presentado por el PSOE en Salamanca. Ahora el nuevo Ayuntamiento democrático, que preside Jesús Málaga, ha encontrado la posibilidad de realizar una obra capaz de justificar casi por sí sola su paso por la casa grande.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS